Un año después de su muerte, Nelson Mandela, el ícono de la lucha contra el apartheid sigue en la mente de los sudafricanos, quienes lo recuerdan con rezos, marchas, visitas a exposiciones en museos e incluso partidos de cricket.
Hoy sonarán en todo el país campanas, bocinas, vuvuzelas y sirenas durante tres minutos y siete segundos y luego habrá tres minutos de silencio: un homenaje en recuerdo de los 67 años de Mandela, expresidente de Sudáfrica y premio Nobel de la Paz, al servicio de su país.
“Nuestra obligación con Madiba (nombre de su clan) es continuar construyendo la sociedad que imaginó, seguir su ejemplo”, dijo ayer el arzobispo emérito sudafricano Desmond Tutu en un comunicado.
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