Detrás del feroz competidor, cuya peligrosidad ofensiva parecía acentuarse por una apariencia temeraria, está un tipo sonriente, que recurre incluso al humor ante las inquietudes más retadoras.
Al menos eso fue ayer Eddie Murray, el otrora aporreador de lanzadores que hizo estragos en las Grandes Ligas, mientras era el centro de atención, en una conferencia de celebridades en Managua.
Murray, miembro del Salón de la Fama del Beisbol, se presentó en el Centro Pellas, en compañía de Denis Martínez, Ken Singleton, Al Bumbry y Tippy Martínez, para hablar de su gira por Nicaragua.
Denis ya se estaba tardando con su invitación a Nicaragua, pero en cuanto me dijo, le respondí que sí, que vendría a conocer este país y ver de qué forma podemos ayudar, dijo el exartillero de los Orioles.
La mayoría de preguntas fueron dirigidas a Murray, un bateador de 3,255 hits y 504 jonrones en su carrera de 21 años en las Mayores.
Jim Palmer llegará hasta hoy.
ADMIRADOR DE DENIS
A Denis lo conozco desde que tenía 17 años y puedo recordar su cara deprimida mientras iniciaba su carrera y dejaba atrás a su familia y en una época en la que había guerra en Nicaragua, aseguró Murray, mientras iniciaba el diálogo.
No obstante, agregó el excañonero, admiré su esfuerzo, porque pese al sufrimiento que padecía, siempre hizo bien su trabajo. Yo no puedo ni siquiera imaginarme lo duro que es ir a otro país y dejar atrás a los tuyos.
Murray también se refirió a los momentos más memorables de su carrera, cuyo corolario fue su ingreso al Salón de la Fama en 2003.
Jugar en una Serie Mundial es un sueño que tienes desde niño y yo tuve el privilegio de hacerlo y ganarla. Siempre digo que disfruté mucho mis primeros ocho años en las Grandes Ligas, porque a pesar de que no gané mucho dinero, éramos una familia en los Orioles, señaló.
Consultado sobre el uso de esteroides en el beisbol, Murray afirmó que las Grandes Ligas están haciendo un buen esfuerzo para limpiar el beisbol. Yo apoyo eso. En mi época ni pesas me gustaba levantar. Todo lo que hice fue de forma natural, dijo mientras flexionaba sus bíceps y volvía a sonreír.
¿Y CHÉVEZ?
“Claro que recuerdo bien a Tony Chévez. Lo conocí precisamente cuando conocí a Denis Martínez en Miami en 1974. Recuerdo que fue el líder en efectividad de la Liga en la que estábamos los tres juntos”, asegura el excañonero Eddie Murray.
En efecto, Chévez registró 1.57 en la campaña de 1974, con los Orioles de Miami. El leonés tuvo 9-6 en su balance y recorrió 109 innings, cediendo solo 19 carreras. Problemas en su hombro impidieron su establecimiento en las Mayores.
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