Una veintena de productores y comerciantes de zanahoria se plantaron frente a las instalaciones del Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific), en busca de una respuesta sobre los siete contenedores que fueron retenidos en la frontera.
Los afectados indican que ante la falta del producto, ellos negociaron la importación de más zanahoria, y lograron un acuerdo. Sin embargo, a la hora de ingresarlo al país este fue retenido, sin que después de cuatro días de intentos se logre llegar a una solución.
“Nos dieron una cantidad limitada, para no afectar la producción nacional, autorizaron la importación de 2,500 quintales de zanahorias. Nos damos cuenta ahora que los permisos no fueron emitidos. El cargamento está valorado en 15 mil dólares por contenedor”, manifiesta Consuelo Díaz, importadora de la Asociación Nicaragüense de Vegetaleros (Aniveg).
Además de zanahorias, en los contenedores también transportaban otro tipo de perecederos que tienen vida corta, por lo que los productores temen que se dañe la carga. Hasta ahora, los contenedores tienen cuatro días de estar retenidos.
Según comerciantes de zanahoria, las consecuencias de esto ya se están viendo en los mercados. Hay desabastecimiento y el producto ya registra incrementos en su precio al por mayor y al detalle.
“Ahorita una docena de zanahorias se cotiza hasta en 150 córdobas”, indica Ronald López, presidente de la comisión de productores de zanahoria.
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