¿Sabía que la etapa comprendida aproximadamente entre los 40 y 50 años de edad es decisiva para la mujer en el plano biológico?
De acuerdo con el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en esas edades, durante las que sucede la transición de la edad fértil a la menopausia, también conocida como perimenopausia, tres de cada cuatro mujeres pueden aumentar su peso corporal entre 5 y 10 kilogramos, lo que sería el equivalente a aumentar dos tallas en su indumentaria.
En la perimenopausia el cuerpo femenino entra en cierto declive y produce menos cantidad de estrógeno y progesterona, hormonas cuyo déficit incide de forma directa en la tendencia a acumular grasa y perder masa muscular, la cual se acentúa con la edad.
[doap_box title=»¡Anote!» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Expertos del Instituto Europeo de la Obesidad recomiendan:
Incrementar la dosis de calcio a 1,500 miligramos (mg) al día, lo que equivaldría a 2 vasos de leche, 1 yogur, 1 sardina en aceite. Lo ideal es tomar la leche desnatada, enriquecida con calcio y vitamina D.
Moderar el consumo de frutas hasta 2 piezas al día. La pera y la manzana reducen el riesgo de enfermedad vascular cerebral, mientras que la naranja y las fresas son fuentes de bioflavonoides y ayudan a aliviar los sofocos menopáusicos.[/doap_box]
Según la misma fuente, la grasa visceral acumulada en la cintura femenina está relacionada con el aumento del riesgo cardiovascular y algunos tipos de cáncer, al igual que la diabetes tipo II, el hígado graso, la hipercolesterolemia y la hipertensión.
Para Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO, el aumento de peso femenino durante los años en que declina y finaliza la fertilidad de la mujer, lo propician varios factores. En torno a los 45 años la mujer empieza a perder fibra y tono muscular, apunta Bravo, quien para aliviar esta pérdida recomienda la práctica de ejercicio físico.
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