Un grupo de familiares del dueño de la finca Tobobal en Mulukukú, junto con trabajadores de esa propiedad, viajaron al Cenidh para denunciar supuestas anomalías en el operativo en el que varios de ellos fueron capturados. LA PRENSA/ U. MOLINA

Una historia de terror y tortura

Testimonios de parientes y trabajadores del dueño de la finca Tobobal, en Bilwas, Mulukukú, indican que el operativo realizado el 4 de noviembre en ese lugar fue llevado a cabo por soldados disfrazados de “grupos irregulares”.

Testimonios de parientes y trabajadores del dueño de la finca Tobobal, en Bilwas, Mulukukú, indican que el operativo realizado el 4 de noviembre en ese lugar fue llevado a cabo por soldados disfrazados de “grupos irregulares”.

El mismo fue efectuado fuera del horario establecido por ley. Isidro Lumbí, hermano de Juan Lumbí, dueño de la finca y uno de los acusados como coautores de crimen organizado, tenencia ilegal de armas de fuego y almacenamiento de drogas, junto con trabajadores de la propiedad, viajó a Managua para denunciar en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) las supuestas anomalías del hecho.

6 son los acusados tras los hechos registrados en la finca Tobobal, Mulukukú, entre ellos el dueño de la misma, Juan Ernesto Lumbí; el hijo de este, Norlan Lumbí, y cuatro trabajadores, entre ellos un menor de 16 años.

Isidro Lumbí sostuvo que a eso de las 5:00 a.m. de ese día, cuando las mujeres del lugar se disponían a levantarse escucharon que desde afuera gritaron: “Sálganse, señoras”. Después de eso entró gente armada identificándose como miembros de la banda armada de “Zapoyol”, quienes vestían de civil.

[doap_box title=»Militares a cargo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En la acusación de la Fiscalía se confirma que el operativo fue realizado por el Ejército de Nicaragua, que realizó un “plan operativo de seguridad” , en varias comunidades. El 7 de noviembre el vocero del Ejército, coronel Manuel Guevara, dijo que estaban “coadyuvando” con la Policía. Juan Carlos Arce, del Cenidh Matagalpa, señaló que en ese tipo de operativos la autorizada es la Policía.[/doap_box]

“Sacaron a las personas, entraron a la casa, empezaron a registrar, le dieron vuelta a todos los cumbos que hay en una casa y más tarde procedieron a registrar a los trabajadores”, denunció el hermano de Juan Lumbí, quien está prófugo.

Aseguró el denunciante que los dos sacos con marihuana que dice la Fiscalía encontraron en la finca fueron llevados por los que realizaron el operativo.

Según el denunciante, después de golpearles, durante dos días los tuvieron amarrados en el corral de la finca, hasta que llegó la Policía.

“Se le dio cuenta a las autoridades, a la Policía”, dijo Lumbí, quien señaló que fue allí que los hombres se vistieron de uniformes militares.

Juan Carlos Arce, a cargo de la filial del Cenidh en Matagalpa, criticó que en casos como este se recurra a la tortura como un medio para obtener información. Arce refirió que en el caso hubo abierta violación a los derechos humanos y las autoridades deben responder por los señalamientos.

 

 

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