Seiscientos maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg), radicalizaron ayer sus protestas por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa hace 48 días.
Incendiaron oficinas de la Contraloría de la Secretaría de Educación, rompieron cristales del Congreso de Guerrero en Chilpancingo, capital estatal, e incendiaron media docena de vehículos en el estacionamiento del organismo legislativo.
Los manifestantes dejaron pintas en los inmuebles como “Mueran partidos políticos”, “Nido de ratas”, “Nos faltan 43” y “Vivos se los llevaron y vivos los queremos”.
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