Miembros de la Comunidad Indígena de Jinotega señalan a Miguel Ángel Gómez Rodríguez, presidente, y su junta directiva de despojar de sus terrenos a más de diez campesinos y sus familias.
Según explica el abogado y notario José Martín Aguilar, la limpieza registral es también conocida en el derecho como “cancelación de asiento registral” y consta de revocar el asiento (título de propiedad) anterior en una propiedad inscrita en el Registro.
Según el especialista, el proceso solo puede ser llevado al Registro de la Propiedad por alguien que compruebe que es el dueño actual de las propiedades. El proceso deja en nulidad todo documento legal que haya asignado las tierras o terrenos a otras personas.
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El señor Miguel (Ángel Gómez) anuló una escritura que yo tenía y en esa propiedad de cuatro manzanas, ahí es donde tengo mi ranchito, ahí es donde vivo yo, lamentaba Roque Lumbí, quien habita en la comunidad de Tomaya.
Para Lumbí su mayor temor es que al anularse su escritura lleguen personas a despojarlo de su propiedad. Cualquiera me saca y me quedo en el aire, dice con pesar al señalar que Gómez ha despojado a otros comunitarios por medio de limpieza registral, término que recuerda con dificultad, pues es notorio su desconocimiento.
SE APROVECHAN DE IGNORANCIA
Federico López Granado, presidente de la Comunidad Indígena Jinotegana hasta el año 2000, comenta que varios comunitarios lo han buscado en apoyo como líder para resolver su situación.
López señala que Gómez se ha hecho valer de la ignorancia del Consejo de Ancianos a quienes ha hecho firmar la autorización para subastar las propiedades que ya pertenecen a otros miembros de las comunidades. Según él, las tierras han sido vendidas en cuatro mil hasta veinte mil dólares.
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