León Núñez

El humor sapiens

Está demostrado que la ira, el odio, la agresividad… se vuelve en contra de las personas que los padecen. Y quienes los padecen son personas que no tienen sentido del humor o lo tienen muy escaso. Son factores que enferman. Muchas enfermedades tienen relación con afectaciones emotivas. La mayoría de los que han muerto como consecuencia de un infarto agudo del miocardio sufrieron previamente de una gran descarga emocional.

Yo siento lástima por la gente que tiene odio en su corazón. Y me da más lástima esta gente cuando pienso en la inutilidad del odio, cuando pienso que a la persona odiada le puede dar risa el odio del “odiador”. La persona que sufre es la que odia y no la persona odiada. Yo debo confesar que cuando alguien me dice que fulano de tal está despotricando contra mí, que está odiándome por tal artículo que publiqué, a mí me da risa. Hasta me imagino su seriedad, sus gestos, su cara desencajada, el rictus amargo de su rostro, etc. Siempre termino diciendo: ¡Pobre hombre! No tiene sentido del humor. Se puede enfermar.

Todos los días, lo primero que hago a partir de las diez de la noche es registrar en mi computadora lo que observé durante el día, y que me dio risa. Naturalmente que en las reuniones de hoteles es en donde más detecto situaciones cómicas. En mi computadora tengo material para más de doscientos artículos, que indudablemente iré publicando en LA PRENSA, con nombre y apellido, cuando tenga tiempo, cuando deje de ejercer mi profesión, que será pronto. A veces mi esposa me dice que estoy loco de remate cuando me oye, al filo de la medianoche, tirarme a solas algunas carcajadas. Pero cuando le cuento la razón de mi “alegría” ella termina por reírse, sobre todo cuando le describo la hilarante seriedad de alguno de los personajes o personajines de la vida nacional.

La mejor materia prima del humor proviene del poder, de los poderosos, de los políticos, de los serviles, del comportamiento de los que no son y a cualquier costo quieren ser, de los que aparentan ser y no son… Proviene el humor, en el diario quehacer, de las fallas de la “accidentalidad de nuestra propia existencia individual”. Pero a pesar de que el humor produce carcajadas o risas o sonrisas, el humor es serio, hace pensar; a veces estremece la conciencia porque sin odiar y por medio de la risa hay una intención de denuncia, una intención de demostrar verdades, y de “desmontar verdades”, como diría el escritor humorista español don Ramón Gómez de la Serna. El humorista, en definitiva, trata de “descobijar” con la risa una realidad que desaprueba.

Yo creo que en Nicaragua, para ser tolerantes, necesitamos desarrollar el sentido del humor. Debemos utilizar la sátira, el sarcasmo, la ironía, la burla…, pero utilizarla y también aceptarla, porque la aceptación supone la capacidad para reírse de uno mismo. La capacidad para reírse de uno mismo nos puede llevar al conocimiento de que realmente no somos lo que creemos que somos, pues es evidente que no son pocos los que viven engañados creyendo que son lo que no son.

Yo salí de Nicaragua a caballo, de Somotillo hacia Honduras el 25 de octubre de 1979. Atravesé al nado el Guasaule. El doctor Armando Fornos Somarriba, que actualmente vive en León, facilitó mi huida. Me habían confiscado todo —me habían robado todo— por ser “genocida” y por “pertenecer a la CIA”. Salí en la miseria. Me radiqué con mi esposa y mis dos hijas de tres y dos años de edad en San José de Costa Rica. Durante los primeros meses no podía dormir, y en la hora que lograba dormir veía en el sueño a mis hijas pidiendo limosna. Este sueño y la incertidumbre del futuro me martirizaba brutalmente.

Mientras gestionaba mi incorporación en el Colegio de Abogados de Costa Rica visitaba la Biblioteca Nacional. Los libros que uno por uno yo pedía prestados formaban parte de la literatura de humor. Volví a leer a Aristófanes, Menandro, Publio Terencio, Plauto, Petronio, Cervantes, Quevedo, Carlos Dickens, Moliere, Oscar Wilde, Voltaire, Rabelais, Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura, Álvaro de la Iglesia y Ramón Gómez de la Serna, que antes había leído en España. Y leí por primera vez a Mark Twain, Chesterton, Eca de Queirós, André Bretón, Juan Valera, Leopoldo Alas, etc.

Releyendo y leyendo durante un año a tiempo completo a estos escritores humoristas, que mi esposa los leyó por primera vez, recuperé la sonrisa y cierta fe en el futuro. Lo de “genocida” y “miembro de la CIA” empezó a darme risa, y creo que mi risa era contagiosa porque cuando me encontraba con exilados nicas en el centro de San José y les preguntaba: ¿cómo están estos genocidas, cómo está la CIA?, se ponían a reír. Los miembros de la CIA (los nicas pronunciamos “silla”) se convirtieron en “taburetes”. Es decir, que los sandinistas me acusaban de ser “genocida” y de ser “taburete”.

Debemos desarrollar el sentido del humor para no ser víctimas de la ira, del odio, de la agresividad… que son factores que enferman. El humor es todo lo contrario del odio. Y facilita la salud. Yo invito a los “serios” y a los coléricos a que lean a los autores citados. López Ibor, un psiquiatra español, decía que “el humor no solamente promueve el respeto por otros puntos de vista sino que también promueve la tolerancia”, tolerancia que tanto se necesita en este país.

El autor es periodista.

Opinión infarto archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 12 años

    la LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA es esa, oir y responder,las criticas de que si lo hizo porque no paso el examen, es para los de oidos sordos, si LEON NUNEZ no hubiese pasado el examen le hubieran dicho,sr leon nunez,lo que SALAMANCA NO LO TIENE SALAMANCA NO LO DA,simple,LEON NUNEZ RUIZ es abogado,notario,periodista,cuentista,historiador,propio de ese semblante del hombre de las tierras chontalenas,de la gran ACOYAPA, dr nunezruiz lastima que queden pocos personajes como vos en nicaragua hoy,lastima

  2. Hace 12 años

    Muchas gracias Dr. Nuñez por sus amenos y súper humoristas artículos. En las páginas de la Prensa, Diario de los nicaragüenses, me he podido dar el inmenso gusto de leer sus presentaciones relativas a diversos tópicos de actualidad.Y créame, cuando me siento un poco desanimado y triste, me pongo a leer sus artículos;la risa fluye y desaparecen el desánimo y la tristeza. Usted es brillante y un maestro del buen humor.

  3. Carlos Eduardo
    Hace 12 años

    Muy bien Dr. Núñez. El humor es tambien una protesta contra la dictadura orteguista.

  4. Roger Altamirano
    Hace 12 años

    «Que Bonita Bandera, Que Bonita Bandera»
    «Mas Bonita se viera si los Chinos No la tuvieran»

  5. roberto
    Hace 12 años

    Dice que la risa es una de las mejores medicinas para cortar la acidez interna del cuerpo, la cual podria ser conduciva al sufrimiento de muchas afectaciones corporals. Si, los que nos preocupamos hasta el extremo de todo lo que nos rodea, y del que diran, entonces somos candidatos a tener una existencia corta y llea de aqruras.

  6. erwin zavala
    Hace 12 años

    Sr Leon Nunez, todos los libros que usted menciono yo ya los lei…muy interesantes, pero los que mas me gustaron fueron los de Pepito y los de Quevedo. Saludos.

  7. Umberto Esper
    Hace 12 años

    ! Yo por eso deje de leer las tiras comicas de los periodicos y revistas, ahora cuando necesito algo comico para reirme y soplar la tristeza, le doy una abanicada a los articulos y declaraciones de politicos, expertos, politologos !!

  8. Esmelda.galo
    Hace 12 años

    Debiste haber leído todos esos libros cuando no pudisteis pasar el examen de Derecho Natural en Salamanca.

    1. jose perez perez
      Hace 12 años

      Eso ultimo huele a envidia, quizas Nunez alcanzo el grado deseado en Salamanca, pero la persona que escribio eso quizas es alguien que lame botas al gobierno del dictador Ortega.

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