Gina Montaner

Los signos vitales de Venezuela

La caricaturista Rayma Suprani lo dibujó sin que le temblara el pulso: una línea sin picos que retrata la pérdida de signos vitales de Venezuela y una firma que emula a la del desaparecido Hugo Chávez, enterrador desde el más allá de su propio invento fallido. Por su fina y contundente ironía la reconocida dibujante ha sido despedida del diario El Universal, pasando a la lista creciente de voces disidentes dentro del periódico que se han visto obligadas a escoger entre la censura o la libertad de expresión.

Rayma no es médico pero su diagnóstico no ha podido ser más certero. La línea plana es, como ha dicho ella, el “espejo” de lo que está sucediendo en su país. Venezuela agoniza bajo el peso de un modelo político que implantó Chávez y que se ha perpetuado al mando de su sucesor y aprendiz Nicolás Maduro. El país boquea como un animal mortalmente herido y lo que se cierne sobre los venezolanos es la desesperanza del encierro asfixiante. Imaginemos una destartalada unidad de cuidados intensivos donde nadie sabe cómo reactivar el centro neurálgico de una nación a la deriva.

Hace años los venezolanos acudieron a las urnas y depositaron su futuro en manos de un militar golpista y facineroso cuyo héroe era nada menos que el dictador cubano Fidel Castro. No es la primera vez que un pueblo hipoteca su futuro y las consecuencias pueden ser nefastas y duraderas. Poco a poco, además de la creciente pobreza por el descalabro de una economía estatista, las parcelas de libertad y de iniciativa individual se han ido cercenando.

Los pocos medios independientes son perseguidos y corren peligro de ser clausurados; el gobierno lanza fatwas contra análisis lúcidos como el del economista Ricardo Hausmann, a salvo en el santuario académico de Harvard; a la actriz cubano-venezolana María Conchita Alonso la amenazan con quitarle la ciudadanía; la oposición ha sido estigmatizada y algunos de sus líderes se pudren en el presidio político. Pero ¿de qué modo el gobierno de Maduro, desnortado como un gallo descabezado, justifica lo injustificable? Sencillamente recurre a las teorías de las grandes conspiraciones para explicar el fracaso estrepitoso de su socialismo del siglo XXI.

Como buenos discípulos de otro personaje delirante, Fidel, los chavistas culpan a los demás de sus errores. Ahora, con la severa crisis sanitaria que ha estallado en la región de Aragua, señalan como chivos expiatorios a quienes se limitan a informar de que podría haber un brote de una enfermedad contagiosa que se ha cobrado al menos nueve muertos. A pesar de que se sabe que la insalubridad reina en la mayoría de los hospitales públicos, el gobierno tiene la osadía de acusar a la oposición de lanzar una “guerra bacteriológica” con la ayuda de una serie de medios nacionales y extranjeros, como parte de una supuesta campaña de desestabilización.

Hace años era frecuente que el mentor de Chávez culpara a Estados Unidos de todos los males que él y su hermano Raúl les han infligido a los cubanos a lo largo de más de medio siglo. Fidel llegó a decir que los ciclones que azotaban a la isla los conjuraba su archienemigo en una suerte de laboratorio maligno. Maduro y su antecesor son el reflejo de los Castro a la hora de inventar patrañas para buscar explicación a lo que no lo tiene.

Venezuela hoy es un enfermo crónico cuyo cuadro clínico no parece ofrecer salidas. Sus constantes vitales son flores mustias que necesitarían agua, aire y abonos para reverdecer en el horizonte amplio que confiere la libertad. Maduro y sus hombres no cultivan nada porque solo son siniestros cancerberos que se han tragado la llave del jardín enclaustrado. La sutil línea de Rayma se limita a ilustrar la postración de todo un país. Hay eutanasias graduales y colectivas. La autora es periodista. ©FIRMAS PRESS

Ver en la versión impresa las páginas: 11 A

COMENTARIOS

  1. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Por la desgracia de Venezuela.Hoy es dirigida por hombres de mentes fallidas,q’ la combierten de ipsofacto en la epitomia de un estado fallido por exelencia.

  2. Monina
    Hace 12 años

    muy buen editorial senorita Montaner, siga estudiando bastante para que la tengamos como la nueva presidenta de Nicaragua en un future inmediato y por fin Nicaragua sea administrada por intelectuales como usted

  3. juan
    Hace 12 años

    Mi apollo moral para Rayma y mi apollo total para el comntario de la prensa

  4. roberto
    Hace 12 años

    Voy a coincidir con la articulista en su afirmacion que La Venezuela de hoy es simplemente un cuerpo gubernamental/social/economico/militar que boquea angustiosamente por un aire salvador que la salve de una situacion irremediablemente enfermiza y contagiosa y que ha sido direnctamente inducida por los hoy gobernantes y de muchos factores externos asi como internos. Porque una cosa es segura, y con ello nos deberiamos de preguntar del porque Chavez llego a ese poder y del porque el se mantuvo alli por 12 largos anos? Obviamente existieron causas internas y esxternas que provocaron tal reaccion a las acciones provocadas por los gobiernos anteriores a el.Porque todos estamos concientes de que nada ni nadie surje del aire en forma aislada. Y eso que le sucedio a la periodista en cuestion, es tan solo un minisculo ejemplo del temor que este gobierno que montado en el terror del poder y control que el ejerce sobre cada una de las instituciones de ese pais, se sabe que ellos s0on seceptibles y endeble ante las criticas que puede recibir de una periodista o de una artista de cine o de un ex-embajador venezolano o de un par de estudiantes,traicionados por los mismos que se aprovecharo de sus ingenuidades politicas o de un Leopoldo que se les entrego en una bandeja de sacrificio politico calculado, y los castiga, asi como castiga al pueblo Venezolano que no esta con ellos y los acusa de ser los grandes promoters de la desgracia de ese pueblo.

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