La reciente consulta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere disminuir el consumo de calorías totales de azúcares del diez por ciento (cifra establecida desde el 2002) al cinco por ciento. Incluso una reducción menor a este porcentaje de la ingesta diaria tendría beneficios adicionales.
Un cinco por ciento de la ingesta calórica total equivale a unos 25 gramos (aproximadamente seis cucharadas pequeñas) de azúcar al día para un adulto con un índice de masa corporal normal.
A pesar de las altas cifras registradas, es una enfermedad ciento por ciento prevenible, por lo que el desarrollo de nuevas tecnologías, aunada a la detección, prevención y tratamiento temprano es el camino para tener un mundo libre de caries.
Este importante padecimiento afecta a entre el sesenta y noventa por ciento de los niños en edad escolar y a la gran mayoría de los adultos.
El dolor dental es la razón número uno de ausentismo laboral y en las escuelas, lo que representa 51 millones de horas escolares perdidas cada año.
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Gran parte de los azúcares que consumimos, existentes en alimentos procesados, son la principal causa de la aparición de enfermedades dentales (caries) en todo el mundo, reveló la OMS en el borrador de una consulta pública sobre directrices de la ingesta de azúcares.
“Existe una creciente preocupación de que el consumo de azúcares libres puede dar como resultado un aumento de la ingesta calórica total, dando lugar a una dieta poco saludable, el aumento de peso y de riesgo de enfermedades bucales, como la caries”, expresa la OMS en un comunicado.
En Nicaragua
En Nicaragua, de cada cien personas noventa padecen de caries, porcentaje que representa más de cinco millones y medio de personas.
“Entre las enfermedades bucales de mayor incidencia están las caries dentales, ya que el 85 por ciento de los niños la padecen y prácticamente para cuando son adolescentes tienen ya un promedio de cuatro piezas afectadas. Es importante concienciar a la sociedad sobre las causantes y la forma de prevenir este importante padecimiento que sufre la mayoría de los nicaragüenses, así como la incorporación de hábitos saludables permitirán mantener una boca sana y así mejorar la calidad de vida de los nicaragüenses”, coincidieron Humberto Altamirano, decano de la Facultad de Odontología de la UNAN-León y Ofelia Cabrera, representante de Nicaragua en la Alianza para un Futuro Libre de Caries, capítulo de Centroamérica.