La noticia de que para fines del presente año el Gobierno habrá colocado en distintos puntos de Managua otros cincuenta árboles metálicos de color amarillo, iluminados con 15 mil bujías cada uno, y que con los 44 que ya están instalados sumarán 94, es sencillamente escandalosa.
De acuerdo con la información publicada ayer por LA PRENSA, los 94 armatostes de metal que habrá en Managua para esa fecha “consumirán 20 millones 586 mil kilovatios hora de energía eléctrica cada año, lo que representará un pago de energía eléctrica de unos 162 millones 629 mil 400 córdobas anuales”. Dinero que saldrá de los bolsillos de todos los nicaragüenses que por fuerza abonan sus impuestos de ley, pero además son obligados a pagar por un servicio de energía eléctrica cada vez más caro, a pesar de la propaganda oficialista de que ahora en Nicaragua se produce más energía de fuentes renovables la cual es bastante menos costosa que la generada a base de combustible derivado del petróleo.
Según especialistas consultados por LA PRENSA, las 94 arbolatas iluminadas, que habrá en Managua en diciembre próximo, “consumirán 20 millones 586 mil kilovatios hora de energía eléctrica cada año”. Lo cual es un cálculo conservador, pues se toma como cierto lo dicho por el Gobierno acerca de que las 15 mil bujías que tiene cada árbol de metal son del sistema ahorrativo llamado LED (sigla en inglés de “Diodo Emisor de Luz”), y suponiendo que solo estarán encendidas cuatro horas diario, de las 6:00 de la tarde a la 10:00 de la noche.
La información de LA PRENSA ilustra que los 162 millones de córdobas que la población tendrá que pagar por la iluminación de los armatostes metálicos del Gobierno, representan más de lo que se gasta en el subsidio de energía y teléfono a los adultos mayores, más que lo asignado este año en el Presupuesto nacional para equipamiento de salud en unidades médicas, y más que lo destinado a reparación y mantenimiento de las escuelas públicas. Además, según los diputados del partido opositor PLI, Carlos Langrand y Eliseo Núñez, con el dinero que será malgastado en el pago por la iluminación de los árboles metálicos se podría dotar con 20 mil paneles solares de generación de energía, de 250 watts cada uno, a igual número de hogares que carecen del servicio de electricidad. Y señalan que si no fuera por ese derroche, no habría sido necesario recortar a Salud y Educación pública los 217 millones de córdobas que les están quitando este año mediante la reforma presupuestaria.
“Árboles de la vida” le dicen algunos a esos armatostes metálicos, porque supuestamente son copiados de una famosa pintura así llamada del pintor simbolista austríaco Gustav Klimt (1862-1918). Sin embargo, según otra opinión se trata más bien de la copia de otro cuadro llamado con el mismo nombre, pero pintado por un excéntrico pintor australiano de nombre Timothy Parish, conocido por su “arte” sicodélico y chamánico, o sea relacionado con el esoterismo y la magia. Y por razones obvias esta última apreciación parece ser la correcta.
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