Mi padre hizo más mi alma que mi cuerpo

Me pintó los ojos entre el cielo y el infierno con árboles llenos de ángeles irracionales mirando el infinito y mi boca musitando imaginaciones íngrimas.

Me pintó los ojos entre el cielo y el infierno

con árboles llenos de ángeles irracionales

mirando el infinito

y mi boca musitando imaginaciones íngrimas.

Me pintó con trazos largos el alba y los sueños,

me hizo con dudas, con significados arcanos,

con las manos vacías, sin cayos, sin armas, sin hazañas,

sin los mapas del hambre

y deshabitado.

Me puso en el mundo sin puertas ni ventanas

para detener el frío, la soledad.

Pero con una guitarra, cerca del mar.

Y me dio la poesía.

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