Bjorn Lomborg

Combustibles fósiles baratos para los pobres

Existe gran cantidad de protestas referidas al calentamiento de nuestro planeta, pero miles de millones de personas se enfrentan a un problema más inmediato: son desesperadamente pobres, y muchos cocinan y calientan sus hogares mediante chimeneas o estufas con fugas que queman combustibles sucios como madera, estiércol, residuos agrícolas y carbón.

Cerca de 4.3 millones de ellos mueren prematuramente cada año como resultado de respirar el aire contaminado dentro de sus hogares. Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y otros estudios muestran que entre 50 y 250 veces más personas mueren a causa de la contaminación del aire interior que por el calentamiento global.

No hay duda de que quemar combustibles fósiles está conduciendo a un clima más cálido y que abordar este problema es importante. Pero hacerlo es una cuestión de tiempo y prioridades. En muchas partes del mundo, los combustibles fósiles siguen siendo vitales y lo serán en las próximas décadas ya que son el único medio para sacar a las personas del humo y la oscuridad que provoca la pobreza energética.

Más de 1,200 millones de personas alrededor del mundo no tienen acceso a la electricidad, según el World Energy Outlook de la Agencia Internacional de la Energía para 2012. En África subsahariana por ejemplo, con excepción de Sudáfrica, toda la capacidad generadora de electricidad disponible es de solo 28 gigavatios —equivalente a la de la Argentina— para 860 millones de personas.

Incluso más personas —un estimado de tres mil millones— todavía cocinan y calientan sus hogares usando chimeneas y estufas con fugas, de acuerdo con la agencia energética. Estufas más eficientes podrían ayudar. Y los paneles solares podrían proporcionar luces LED y energía para cargar los teléfonos celulares.

Pero seamos realistas. Lo que necesitan aquellos que viven en la pobreza energética son combustibles fósiles confiables de bajo costo, al menos hasta que podamos hacer una transición mundial hacia un futuro de energía más verde. Esto no se trata solo de alimentar estufas y refrigeradores para mejorar miles de millones de vidas, sino de alimentar la agricultura y la industria que mejorarán vidas.

En los últimos treinta años, China sacó de la pobreza a alrededor de 680 millones de personas mediante el acceso a la energía moderna, principalmente impulsada por el carbón. Sí, esto ha resultado en una contaminación atmosférica terrible y en un gran aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero es una compensación que muchos países en desarrollo elegirían gratamente. A medida que China se vuelva más rica, es muy probable que comience a reducir su problema de contaminación atmosférica mediante regulaciones, del mismo modo que lo ha hecho el mundo rico en el siglo XX. Pero, ciertamente, la reducción de emisiones de dióxido de carbono será mucho más difícil debido a que estas emisiones son un subproducto de la energía barata que hace que el mundo gire.

En la actualidad, el 81 por ciento de las necesidades energéticas del planeta están cubiertos por los combustibles fósiles, y según la Agencia Internacional de Energía, ese porcentaje será casi igualmente alto en 2035 con las políticas actuales, cuando el consumo sea mucho mayor. El hecho lamentable es que mucha gente se siente incómoda frente a la innegable necesidad de energía más barata y confiable en el mundo en desarrollo. El gobierno de los EE. UU. ha anunciado recientemente, por ejemplo, que ya no iba a contribuir en la construcción de centrales eléctricas impulsadas por carbón financiadas por el Banco Mundial y otros bancos de desarrollo internacionales.

Esto no debería haber sido una sorpresa. La última vez que el Banco Mundial acordó ayudar a financiar la construcción de una central energética impulsada por carbón, en Sudáfrica en 2010, los Estados Unidos se abstuvieron de votar la aprobación de la obra. El gobierno de Obama expresó su preocupación de que el proyecto podría “producir emisiones significativas de gases de efecto invernadero”. Pero como el ministro de Finanzas de Sudáfrica, Pravin Gordhan, explicó en su momento en el Washington Post: “Para sostener las tasas de crecimiento que necesitamos para crear puestos de trabajo, no tenemos más remedio que construir nueva capacidad de generación energética, confiar en lo que, por ahora, sigue siendo nuestra más abundante y accesible fuente de energía: el carbón”.

El mundo desarrollado necesita un abordaje más inteligente hacia los combustibles más limpios. Los Estados Unidos han estado mostrando el camino. La fracturación hidráulica —fracking— ha producido una abundancia de gas natural de bajo costo, lo que lleva a un alejamiento del carbón para la producción de electricidad. Debido a que la combustión de gas natural emite la mitad del dióxido de carbono que el carbón, esta tecnología ha ayudado a los Estados Unidos a reducir las emisiones de dióxido de carbono al nivel más bajo desde mediados de la década de 1990, al tiempo que las emisiones aumentan a nivel mundial. Tenemos que ayudar a otras naciones a explotar esta tecnología.

Al mismo tiempo, los países occidentales ricos deben aumentar las inversiones en investigación y desarrollo en tecnologías de energía verde para garantizar que la energía más limpia con el tiempo se vuelva tan barata que todo el mundo quiera adoptarla.

Pero hasta entonces no deben interponerse en el camino de las naciones más pobres debido a que recurren al carbón y otros combustibles fósiles. Este enfoque ordenará correctamente nuestras prioridades. Y tal vez entonces, la gente será capaz de cocinar en su propia casa sin matarse lentamente. El autor es de los best seller El ecologista escéptico y Cool It, director del Centro para el Consenso de Copenhague, y profesor adjunto de la Facultad de negocios de Copenhague.

COMENTARIOS

  1. Hace 12 años

    En estos momento hay dos Corrientes, los que creenque el dioxido de carbon es un elemento inocuo y no causa dano alguno a nuesta atmosfera y los que creen lo contrario. En el medio de todo esto estan los cientificos, los cuales algunos dicen que no esta comprobado con plenitud que el CO2, el causante en un 100% de los efectos de l GREEN HOUSE en uestra atmosfera, y los que aseguran que si lo es; en otras palabras, nadie esta de acuerdo en un 100% si es malo o medio malo o inocuo, pero por el

  2. Hace 12 años

    otro lado ya hemos empezado aver y asentir los tremendous cambios naturales en cuanto a los diferentes fenomonos que afectan a la tienrra en diferentes partes del mundo. Y la pregunta que hay que hacerse, son esos fenomenos una clara muestra de esa afctacion producida por el uso de combustibles fosiles o no? o son ellos productos del giro natural o desplazamiento de la orbita terrestre, la cual produjo ahce miles de ano la era glaciar del orbe y hoy se esta produciendo de Nuevo? O es todo esto

  3. Hace 12 años

    una combinacion da ambas cosas, o es la cuestion del peligro del uso de los combustibles fosiles una manera de introducir nuevas investigaciones con la idea de la energia limpia, la cual es parte del movimiento de crear o aumentar la influencia de la energia verde en nuestro planeta? Solo el tiempo va a confirmar lo cierto o no de toda estas luchas entre todas estas facciones que tienen sus propias banderas y agendas ejecutivas

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