La Policía necesita cambiar

En Nicaragua de tiempo atrás esa institución mal llamada Policía no cumple del todo con la verdadera acepción que la define así: “Del latín politia cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad de los ciudadanos a las órdenes de las autoridades políticas” 3ra acepción, “buena crianza y urbanidad en el trato y costumbres”; esta acepción sería motivo en el país de reconocimiento público, más por desgracia para la Policía como institución y para los policías como agentes, no puede ser así ya que se tiene una mala imagen y peores créditos para ella.

Por Giovanni D´Ciofalo Vega

En Nicaragua de tiempo atrás esa institución mal llamada Policía no cumple del todo con la verdadera acepción que la define así: “Del latín politia cuerpo encargado de velar por el mantenimiento del orden público y la seguridad de los ciudadanos a las órdenes de las autoridades políticas” 3ra acepción, “buena crianza y urbanidad en el trato y costumbres”; esta acepción sería motivo en el país de reconocimiento público, más por desgracia para la Policía como institución y para los policías como agentes, no puede ser así ya que se tiene una mala imagen y peores créditos para ella.

En Nicaragua esa institución mal llamada Policía ha sido esencialmente represiva y sus mayores logros se ponen en relevancia con motivo de las brutales apaleadas que les propinan a la población civil cuando esta por algún motivo justificado o no, legalizado o no, se lanza a las calles a protestar.

Para recuerdo y símiles, en el año 1959 recibí muy dolorosamente las patadas que me propinó iracundamente el coronel Aparicio Artola, entonces director o jefe de la policía somocista, apéndice de la Guardia Nacional en las ergástulas de El Hormiguero, nefasta prisión que botó el terremoto de 1972 y que acogía en sus nauseabundos senos a presos comunes y políticos, todos normalmente maqueados en sus sucias dependencias.

También en esta prisión cuartel de la Policía entrenaban sus experiencias y conocimientos torturizantes con todos aquellos que desgraciadamente caíamos en sus garras, testaferros como el coronel José Ramón Silva Reyes, el capitán Nicolás Valle Salinas, los tenientes Lee Wong y Gerónimo Linarte, los Higinio Barquero y la pléyade de monstruos de la oficina de investigación jefeada por el sádico de Silva Reyes.

Aquella policía somocista con todo y sus horrores fue remplazada por una policía sandinista en la década ochenta la que ha evolucionado mal hasta llegar a ser la institución actualmente señalada por sus ambiguos procederes como Policía Nacional (PN), pero es la misma mona con distinto rabo.

Esta nueva PN supuestamente exsandinista es considerada ahora muy frentista, danielista, muy multifacética para lo cual cuenta con un sinnúmero de funciones plasmadas recientemente en una Ley que les da muchas facultades y atribuciones, las que no van a ser todas en beneficio de la población y sí en perjuicio de los grupos de la sociedad civil que protesta con motivo y razón al ser vulnerados sus derechos. Caso típico es el de los jóvenes de #INSS que hasta la fecha no se ha logrado saber qué pasó con sus bienes robados por las turbas que los llegaron a apalear en la madrugada con la presencia y tolerancia de la Policía que estaba presente.

Con todo y todo la Policía Nacional de Nicaragua tiene grandes conocimientos inexplicablemente otorgados por prestigiosas agencias extranjeras, y en sospechosas encuestas sale privilegiada con elevadas posiciones. Como también sale reconocida su cúpula direccional, aunque dentro del país muchos ciudadanos honestos se sienten víctimas del accionar policial y esperan incumplidas promesas de que muy pronto habrá un cambio y por la misma presión interna que tienen elementos responsables que visten el uniforme policial, como el del Ejército de Nicaragua, podremos esperar los nicaragüenses que pronto tengamos un cuerpo policial cortés, de buena crianza, con mucha urbanidad, con los tratos con sus conciudadanos fieles aplicadores de la ley y respetuosos de la misma, miembros ejemplares en todo, y modelos para otra Policía de la región y hasta fuera de ella.

Por ello es perentorio necesario hacer mancomunadamente todos los esfuerzos posibles para evitar que esta institución policial en vez de mejorar, de superarse, deteriore aún más su imagen al convertirse en un órgano sujeto al capricho y fijaciones de un binomio presidencial de insondables designios y luciferescas ocurrencias.

La PN debe ser eso, y no presidencialista, ni orteguista, ni frentista, le guste o no a sus cuadros superiores y es deber de todos los ciudadanos nicaragüenses que quieren vivir en un país tranquilo con una policía tranquila dar su concurso para esta sana remodelación. El autor es dirigente del Partido unionista centroamericano.

Columna del día cambio Policía archivo

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COMENTARIOS

  1. fultp
    Hace 12 años

    La esperanza de que la actual policía cambie su forma de actuar depende de que tanto los cuadros intermedios, como los bajos,tomen conciencia de que su actuar debe ser con apego a las leyes, ya que ellos representan el verdadero prestigio de su institución y el reconocimiento del pueblo al que prometieron defender.

  2. armando lio
    Hace 12 años

    la Policía no puede cambiar, mientras su Jefe Supremo no cambie o lo cambien, todo lo demás es pedirle peras al olmo y para que cambie el Jefe Supremo (o lo cambien) debemos de salir mil, dos mil, cien mil manifestantes a las calles a demostrar PACIFICAMENTE nuestra voluntad, que las cosas cambien para bien de todos y no solo para simpatizantes u oportunistas de los gobiernos de turno, como ha sido hasta ahora en nuestro empobrecido país.

  3. Muerte a la dictadura y todos sus complices y alia
    Hace 12 años

    Claro que toda la policia corrupta y privada del dictador Ortega al mando de la complice y aliada Aminta Granera necesita ser CAMBIADA por otra totalmente!! Asi como todo el CSE, CSJ, y demas instituciones viciadas, violadas y secuestradas por Ortega; todos estos tambien tienen que ser removidos de sus cargos, jusgados y ajusticiados. Inmediatamente despues de botar al dictador y sus secuaces. Muerte a la dictadura y todos sus complices y aliados!

  4. Al Towers
    Hace 12 años

    Mientras Ortegato y Murmullo, exista, nunca se dara eso…nunca.
    Al contrario, mas represion, asalto por ellos mismo, robos, secuestros, etc.

    La gente ahora, le tiene mas miedo ala Policia, q a los ladrones.

    podremos esperar los nicaragüenses que pronto tengamos un cuerpo policial cortés, de buena crianza, con mucha urbanidad, con los tratos con sus conciudadanos fieles aplicadores de la ley y respetuosos de la misma, miembros ejemplares en todo, y modelos para otra Policía.

  5. pedro
    Hace 12 años

    La PN está cambiando y no parará de hacerlo en función de profundizar más inseguridad, irrespeto, abuso en el uso de su poder, cómo órgano armado al servicio de los intereses de la tiranía dos -38%. La tiranía no se explica sólo por el capricho de dos, también por el respaldo de 38%, y la complicidad de los mal llamados, oposición, cuyo papel es hacer el juego, a tanto vejamen al que se está sometiendo a éste empobrecido y maltratado pueblo. No es lo que queremos para el país, pero

  6. Eduardo Montonero
    Hace 12 años

    El Hormiguero, era un Hotel de 5 estrellas, comparado a las carceles Sandiyistas… Si no preguntele a Arnoldo…..q hasta tiempo de embarazr a la sra le dio…

  7. Se frego el Comandante dela retirada!
    Hace 12 años

    Sr. Dirigente del su partido, dele gracias a Dios de que no cayo preso cuando los Piricuacos tomaton el poder y Tomas Borge era el que daba las ordenes: «Barrio las Cruces» Sabes lo que significa eso! hasta ahi llegastes Papito lindo! ni quien te salvara! siendo o teniendo una gran cantidad de testigos como a muchos que vi! 

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