Ir al barbero o hacerlo en casa marca una diferencia. Si bien afeitarse no requiere de ningún ingenio, los daños que puede causarte una mala afeitada son serios, desde irritación hasta cortaduras que pueden infectarse por la cuchilla o los productos que use.
EL MÉTODO
En casa contamos con las herramientas básicas para afeitar la barba, pero no siempre seguimos el método adecuado. Expertos de la revista masculina GQ sugieren que el método adecuado de afeitado es con un rastrillo o navaja con buen filo, en dirección al crecimiento del vello, sin pasar más de dos veces por la misma zona y sin afeitar a contrapelo. Es importante que no olvide cambiar la navaja cada 2 o 3 rasuradas, ya que pierde su filo y puede provocar inflamación o irritación alrededor del vello.
Asimismo recomiendan que el mejor momento para afeitarse es después de la ducha, cuando la cara aún está húmeda. Se recomienda utilizar agua tibia, pues de esta manera ayuda a que la navaja deslice mejor, dañando menos la piel. Para preparar la cara antes de afeitarse es necesario utilizar gel o espuma. La aplicación debe ser con suficiente espuma y sin dejar que se seque. Siempre busca productos con PH neutro y que no contengan jabón.
Para el afeitado se puede empezar por las patillas, seguir con las mejillas y dejar las partes difíciles al final.
Evita los after shaves con alcohol (cumplen su función, pero resecan nuestra piel dejándola muy tirante) o cualquier producto con alto contenido. Use mejor los que contengan aloe vera.
Otra opción son los after shaves en bálsamo, calman a la vez que dejan sensación de hidratación sin dejar rastro gracias a su rápida absorción. No lo use habitualmente.
La exfoliación ayuda a preparar las barbas más rebeldes y complicadas, lo que facilita que no se queden esos rebeldes pelos enquistados.
Si se presenta caspa (dermatitis seborreica) en las zonas de la barba o bigote, debe lavarse previamente la zona con un champú anticaspa, recomienda la revista GQ.
Después del paso de la cuchilla llegamos al momento crucial. Repaso de evaluar daños y calmar a nuestra piel. Tenga o no la piel sensible, deberá extremar las precauciones.
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