Elízabeth Romero
De “cinismo” calificó el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, la forma en que el Gobierno llegó a expresarse a Ginebra sobre el respeto a la libertad de expresión y libertad de prensa.
A solo ocho días de eso, la periodista de LA PRENSA TV, Izayana Martínez, fue agredida por oficiales de la Policía, frente a la Aduana, en Managua.
No existe censura, acoso o persecución a periodistas, ni a defensores de derechos humanos en Nicaragua, dijo María Elsa Frixione, miembro de la delegación oficial, en Ginebra. Pero además, entre los acápites 109 y 110 del informe preparado por el Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos, tras el Examen Periódico Universal (EPU) a Nicaragua, queda plasmado lo que dijo la delegación oficial a cargo de la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales.
Lo que hubo el martes en contra de la periodista de LA PRENSA, fue una flagrante violación a sus derechos, pues trataba de llevar la información, según lo establecido en la Constitución Política de Nicaragua, dijo Petray.
En el informe con motivo del Examen Periódico Universal (EPU), en Ginebra, quedó plasmado que “la delegación (de Nicaragua) invitó a los afectados a utilizar los mecanismos establecidos en la legislación nacional para que estos actos no queden impunes”.
Esto refiriéndose a casos en que periodistas se hayan visto afectados por acoso, persecución o agresiones, pues la delegación a cargo de la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, negó que esto ocurra en el país.
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“Con respecto a los defensores de los derechos humanos y periodistas, la delegación observó que el derecho a la libertad de expresión y de asociación estaba garantizada (…) no había ni censura de los medios, ni ninguna persecución en contra de los defensores de derechos humanos, periodistas o medios de comunicación”, dice parte del informe.
Y el mismo retoma parte de lo informado por la delegación del Gobierno: “En 2013 y 2014 la Policía Nacional recibió solo siete denuncias de actos cometidos en contra de periodistas, seis de los cuales han sido enviados a la autoridad judicial competente”. Y agrega: “La delegación reiteró la voluntad del Estado de no dejar impune cualquier acto en contra de los derechos de la persona, especialmente contra el derecho a la libertad de expresión, así como contra los defensores de los derechos humanos”.
HIPOCRESÍA
“Esa es la hipocresía llevada a la ONU con el doble rasero”, criticó Carrión, quien dijo: “El Gobierno mintió en la ONU”.
“Allá se canta otra canción”, señaló por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, quien dijo que “nos preocupa porque dan una cara afuera y aquí es otra”.
Tras señalar que lo que hizo el Gobierno “es mentirle” a los otros Estados y recordó que entre los derechos constitucionales está la libertad de prensa.
El abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, señaló en tanto, que esto demuestra que “hay un doble actuar de las autoridades (…), por un lado dicen que hay irrestricta libertad de prensa (…) por otro lado obstaculizan el trabajo”. Cuevas, quien condenó el abuso del que fue víctima Martínez, recordó que este no es el primer caso en que un periodista de LA PRENSA ha sido agredido por la Policía.
Además, según Cuevas, obstaculizar el acceso a la información pública es un delito.
El dirigente de la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN), Juan Rodríguez, repudió ese nuevo acto contra la libertad de prensa y del ejercicio periodístico. Y apuntó que el hecho de que la periodista no portara identificación no es ninguna justificación para la agresión en su contra, pues recordó Rodríguez que en ese momento otros periodistas dieron fe de que se trataba de una colega.

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