Algunos consejos útiles al momento de comprar carnes y pretender ahorrar es aplicar técnicas culinarias para darle más gusto a los cortes baratos. Por ejemplo si planeas cocinar a fuego lento o marinar la carne, puedes considerar cortes de menor calidad, ya que al final el sabor de la carne no es el que sobresaldrá. Para platillos como pastel de carne o hamburguesa puedes probar preparar en casa la carne y agregarle otros ingredientes que lo harán más saludable, pero con carne que no es tan cara.
MUELA SU PROPIA CARNE
El portal Saboria.com señala que aunque muchas personas “no están familiarizadas con ello, moler carne no es tan complicado como suena”. El portal recomienda hacerlo en un procesador de alimentos o licuadora.
“Si no le apetece mucho hacerlo por su cuenta, puedes comprar un corte de carne y pedirle al carnicero que lo haga. Esto puede resultar más barato que comprar la carne ya molida”, recomienda.
Otra idea es comprar cortes más grandes y en casa hacer otros cortes a nuestro gusto. Así se ahorra más al pesar.
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