Génesis Hernández Núñez
El proceso de adquisición de las tierras donde se construirá la planta de energía hidroeléctrica Tumarín está estancado.
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Así lo dejó entrever Bayardo Arce, asesor económico de la Presidencia, cuando declaró que detrás del proceso hay supuestas manipulaciones para obtener mayores precios de indemnización por las tierras cercanas al proyecto.
“Se supone que donde vivís vos yo quiero comprar un terreno porque voy a construir algo y hablo con vos y me pongo de acuerdo, pero si a mí no me han dado los permisos la Alcaldía pues no te puedo ir a comprar”, explicó Arce.
De todas las propiedades necesarias para construir la planta, los socios del proyecto apenas se han adquirido doce y hay negociadas unas 139 fincas, que deberán ser compradas a un precio de 1,200 dólares por manzana, según los acuerdos firmados con los productores, comerciantes y pobladores de Apawás en mayo del 2013.
A esto hay que agregar unas 418 escrituras y contratos de arriendo de propiedades que están elaborados, pero sin firmar (falta de pago) y 87 documentos legales que están pendientes de elaborarse.
Arce también manifestó que “la población de ahí debe evitar que los manipulen directamente y mediáticamente y tener claro que este proyecto, en la medida en que podamos ya arrancarlo este año, les va a beneficiar, no solo por el hecho de que les compren una tierra, no solo por el hecho que les construyan una ciudadela moderna en donde se van a pasar, sino porque en la medida en que se hace este proyecto se lleva desarrollo ahí”, dijo.
Con la inversión del proyecto —según Arce— “los pobladores van a poder crecer económicamente”.
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