Mario Arana

Reactivación económica y dilema de país

La economía mundial se espera que crezca 3.6 por ciento en el 2014, pero preocupa que después de la crisis, la nueva senda de crecimiento está por debajo de su trayectoria anterior en cerca de 13 por ciento. Es decir, la economía mundial especialmente las más desarrolladas vienen creciendo más lentamente que antes, con sus implicaciones sociales, de inversión y empleo, lo cual nos afecta en el largo plazo de permanecer esa tendencia. El Fondo Monetario advierte que todavía se requieren políticas económicas activas, monetarias y fiscales, reformas estructurales, o inversión en infraestructura, para evitar esa senda subóptima.

Hay un debate sobre lo que explica este desempeño subóptimo a nivel mundial. Para unos vivíamos una burbuja de auge ficticia estimulada por consumo financiado con la valoración en aumento de activos como vivienda, acciones, etc., que luego probaron no ser sostenibles. Esto escondió tendencias seculares de contracción económica que ya estaban presentes desde antes de la crisis, que no previmos, y eso explica el crecimiento más bajo.

Para otros el problema del lento crecimiento es la mezcla de políticas de respuesta a la crisis. Si bien, reconocen la importancia de estímulos monetarios, también consideran que tiene límites, y que faltaron estímulos fiscales más amplios y sostenidos. No obstante, se reconoce que el gasto público no pudo jugar un papel más activo en la recuperación mundial, por los altos niveles de endeudamiento público existente en países claves, lo cual impuso sus propios límites.

Economistas prominentes consideran que existe un problema secular de estancamiento, no obstante, y hay quienes consideran en este caso, que los Estados no tienen nada que hacer. Por el lado de la oferta, para algunos la perspectiva es que hay actividades que ya no son rentables, y sugieren aceptar un proceso Shumpeteriano de autodestrucción creativa que de paso vía productividad e innovación a la recomposición productiva, que en el mejor de los casos tomará tiempo producir resultados. Acá no hay intervención que haga sentido más que protección social. Estos estarían contra los estímulos. Pero, otros más bien ven con preocupación la reacción de los mercados a la desaparición de estos estímulos en el futuro y en especial para las economías emergentes.

El problema es que dependiendo del diagnóstico, las salidas de políticas que se puedan utilizar o no, para estimular tasas más vigorosas de crecimiento, pueden ser difierentes. Y lo más importante, con esta confusión sobre lo que está ocurriendo, lo que debemos hacer, o lo que podemos esperar del futuro, podemos estar claros que estamos sujetos a más incertidumbre y volatilidad de la que sería deseable externamente.

¿Cuál es la lección para Nicaragua? Tenemos que aceptar que somos una economía altamente abierta. Es decir, sumemos las exportaciones y las importaciones y su relación con respecto al Producto Interno Bruto, y somos una de las economías, si no, la más abierta del continente. O sea, dependemos de lo que pasa afuera grandemente, y eso no lo podemos influenciar.

Por tanto, debemos de ver mucho más hacia adentro y construir bases más firmes con impulsos internos, sustentado en el ahorro y nuestra propia base de acumulación de capital, más desarrollo del mercado de capitales, más inversión y empleo basado en consumo interno, con apoyo de la región centroamericana incluida. Esto hace que sea vital reducir los elementos de incertidumbre, y es importante que sepamos lo que estamos haciendo con nuestro ahorro. Si hay capital que está saliendo o se queda afuera, eso está en dirección contraria a la requerida. En términos reales las tasas de crecimiento del ahorro han sido negativas entre 2007 y 2009, se recuperaron en 2010 para volver a caer en el 2012, con recuperación en el 2013 desde el último trimestre del año, cuando parece haber arrancado una nueva etapa de crecimiento más vigoroso. Impuestos recientes a los ahorros o inversiones financieras podrían no estar ayudando tampoco. El autor es doctor en Economía

COMENTARIOS

  1. Carla Chamorro
    Hace 12 años

    Tantas vueltas para no ir al grano?
    Porque (…) le es tan dificil decir claramente que por enfermedad o traicion el Sr. Ortega esta destruyendo el a veces dificil proceso democratico y de que la gente en su mayoria (aquellos por sobre el 36% sobretodo) no son tontas y no confian las payasadas de mal gusto de Ortega. Seguramente escucho el dialogo en Caracas y se dio cuenta a donde va Nic? Yo prefiero pagar el triple y comprar casa en CRica que una en Nic. Pronto se daran cuenta el porque…

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