Alejandro J. Ayón
En un periodo de cinco meses se han dado en Centroamérica tres procesos electorales, todos y cada uno de ellos con algunas diferencias pero características comunes, se dieron en un ambiente de paz y tolerancia, pero especialmente de respeto. A pesar de haberse dado en países bastantes diferentes por sus tradiciones, por sus características y por sus historias.
En Honduras, a pesar de las dificultades que han pasado en los últimos años, se eligió presidente y otras autoridades el 24 de noviembre del 2013 sin mayor problema y en un proceso trasparente; en Costa Rica se realizaron elecciones el 2 de febrero del presente año, convirtiéndose este en un proceso muy enriquecedor y ejemplar para todos, donde un partido no tradicional está a punto de ganar la Presidencia, está pendiente la segunda vuelta ahora en abril, y por último las elecciones que se realizaron en El Salvador, misma que dio ejemplo de honestidad del Consejo Supremo Electoral (CSE) y de tolerancia de los participantes, quedando una diferencia de menos de 6 mil votos entre el partido que ganó y el segundo lugar.
En estos países a diferencia de Nicaragua se dieron debates públicos donde participaron todos los candidatos sin excepción, se manifestaron públicamente los simpatizantes de unos y de otros, el CSE o Tribunal motivó a la población a realizar un voto consciente, a participar activamente en todo el proceso y veló porque este fuera transparente desde su inicio hasta su conclusión. Muy importante fue la participación de todos los medios de comunicación independiente de su supuesta afiliación y se permitió la partición de observadores nacionales e internacionales sin límites.
Al final del día la palabra clave en estos procesos es “respeto”, respeto a la diferencia de ideas, respeto a la independencia de poderes, respeto a la participación de todos, respeto al proceso en el día de las elecciones y respeto a los resultados.
Como me decía una exitosa empresaria nicaragüense: “Es fundamental que todos los seres humanos cultiváramos en todo momento verdadero respeto”. A lo que me pregunto: ¿Se cultiva el respeto en las políticas de este gobierno? No, solo no se cultiva, sino más bien se violenta.
Realmente cuando veo estos procesos (me tocó estar en uno de ellos), me cuesta pensar que el CSE de Nicaragua piense que actúa bien y que es transparente, estoy seguro que don Roberto Rivas y el resto de su equipo sabe que lo que hace está mal, que no hay transparencia y que han montado un juego del cual ahora no se pueden bajar, hicieron el camino ideal para que Ortega gobierne por mucho tiempo.
Nadie desea en Nicaragua que la historia se repita, nadie quiere una Venezuela en Nicaragua, donde se violenta el derecho sagrado de la libertad del ciudadano y la vida no vale nada. La palabra la tiene nuestro heroico pueblo, seguir recibiendo limosna del gobierno sandinista y sus aliados o luchar por un futuro mejor, más digno y con respeto para todos, sin populismo ni mentiras.
El autor es cirujano pediatra.
@DrAayon
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