Día Nacional del Niño por Nacer

Alejandro Pérez Fabbri

 

 

“Miriam Beatriz”, 25 años, joven madre de dos niñas, enviudó hace un año y sufrió la violación de unos vándalos al salir de su trabajo en una zona franca hace diez meses.

 

Seis semanas después estaba desesperada, dispuesta a tirársele al primer bus que pasara porque salió positiva en una prueba de embarazo. Pero por consideración a sus dos niñas pequeñas no lo hizo.

 

Miles de ideas infernales de quitarse la vida cruzaron por su mente y cuando llegó al consultorio estaba en una crisis emocional y existencial durísima.

 

Cuando se enfrenta el médico a una situación tan compleja, lo más fácil es recomendar la eliminación del embrión para suprimir el fruto de la violación.

 

Sin embargo, en Nicaragua no existe pena de muerte.

 

Matar al producto de la violación equivale a cometer un homicidio sobre un inocente. El castigo debe recaer en quien cometió el delito, es decir, él o los violadores.

 

Este caso ha sido uno de los más difíciles en mi práctica médica, porque moralmente la solidaridad con el desvalido —en este caso la madre violada— es mayor, sin embargo, el más indefenso y desvalido es el bebé, quien no tiene culpa de haber sido engendrado en un acto criminal y violento.

 

Por ello le recomendé optar por mantener el embarazo y darlo en adopción al nacer este.

 

Después de una hora de conversación decidió pensarlo mejor.

 

Al cabo de siete días de tribulación y reflexión se presentó al consultorio y aceptó a regañadientes ser madre de este tierno.

 

Miriam Beatriz, al ver los ultrasonidos durante diferentes meses de su gestación, fue tomándole cariño y cosa insólita… el niño rechazado se convirtió en el motivo de vivir de esta joven madre al extremo de consagrarlo a la Virgen María.

 

Hace cuarenta días nació Mario —por el nombre de María Inmaculada— pesó nueve libras y media y hoy es el centro de la atención de esta pequeña y humilde familia que se reconstruyó de las heridas de la viudez y la violación.

 

Hoy crecen unidas estas cuatro vidas en medio de la pobreza, pero con la riqueza moral de haber hecho lo más agradable a los ojos del Señor. Salvar la vida del inocente.

 

En Nicaragua, desde la penalización del mal llamado aborto terapéutico en octubre del 2006 se han salvado de morir miles de niños nicaragüenses biológicamente sanos, sin ninguna enfermedad “inventada” por los agoreros de la “interrupción del embarazo”, término eufemístico usado para disimular la eliminación indiscriminada sin ningún escrúpulo de un bebé en el vientre materno.

 

La maternidad no es una enfermedad que amerite ser curada.

 

Cincuenta millones de niños son abortados sin misericordia anualmente en todo el mundo, muchos de ellos “justificados” por la mentira de que “matando al bebé se evita la muerte materna”.

 

Nicaragua ha demostrado con cifras verificadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que ha logrado disminuir de 140 a 60 la mortalidad materna por cien mil, mediante la estrategia de las Casas Maternas , la detección y traslado oportuno de los embarazos de alto riesgo, manteniendo vigente la penalización del aborto terapéutico e inducido desde hace ocho años. El autor es médico ginecólogo. Miembro Subcomisión Vida de Pastoral Familiar Arquidiócesis de Managua.

 

 

 

 

 

COMENTARIOS

  1. Roberto
    Hace 12 años

    Al Dr. Perez Fabri: Conocì a una niña que sufriò quemaduras graves en el torax al ir creciendo necesito varias cirugìas plasticas para liberar sus mamas pues las sinequias y adherencias impedian el desarrollo normal de su tejido mamario. Despues de su ultima cirugìa una familiar me comento que fue victima de violaciòn y resulto embarazada. yo le comente » que mala suerte» y la familiar me dijo » esta muy feliz con su bebe» y es su motivo para vivir.

  2. Violeta Izaguirre
    Hace 12 años

    sea cual se al circuntansia DIOS SIEMPRE ACOMPANA A LAS madre , mujeres valientes, culpables los violadores de ellas y miles de mujeres en su misma situacion, pero un bebe es otra victima mas de lo ocurrido Gracias a DIOS la atendio este dorctor , Cristiano y Pro vida, un vida mas salvada de las garras del aborto , el asesinato que se ha convertido en genocidio en las ultimas decadas a nivel mundial.

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