¿Y dónde está el piloto?

Enrique Martínez Gamboa

 

 

Seguramente muchos vieron hace ya años aquel cómico filme en donde un avión en pleno vuelo con muchos pasajeros a bordo, estos de repente se percatan que al mando de la nave no se encuentra nadie.

 

Algo similar se experimenta en Nicaragua; se experimenta un vacío, no de poder, porque este se manifiesta claramente en el más crudo autoritarismo, cínico y manipulador, sino en una falta de respuesta ante las necesidades apremiantes de los ciudadanos nicaragüenses.

 

Es ante este extraño silencio, que algunos comienzan a sospechar y conjeturar, y no sin razón, que el presidente no se mantiene en el país, otros aseguran que la mayor parte del tiempo la pasa en Cuba curándose de su extraña enfermedad; algunos hasta habían asegurado que había muerto el pasado 28 de febrero, dudas que fueron despejadas al verlo aparecer en el Aeropuerto Internacional de Managua, al arribo del señor cardenal Brenes, aunque el deterioro de su salud es evidente.

 

Sea como fuere, la verdad es que en el timón de la nave de nuestro país parece que no se encuentra nadie, nadie que responda a los profundos problemas que aquejan a este empobrecido país, el segundo más retrasado de toda América Latina, nadie que ponga orden a una devaluación galopante de la moneda, nadie que pare la exagerada alza de los precios de los combustibles, de la canasta básica, nadie que responda ante la situación de extrema insalubridad de los hospitales administrados por el Gobierno, nadie que responda por la deficiencia de la enseñanza y rendimiento en la educación pública, nadie que dé la cara ante el no consensuado proyecto del supuesto canal interoceánico, nadie que responda ante la carestía de la vida, nadie que dé respuesta al problema del transporte público, nadie que responda ante la falta de transparencia electoral y tantos otros problema que nos agobian a los nicaragüenses.

 

Lo anterior nos hace entender que este Gobierno, dista mucho de ser aquel Gobierno de combatientes, de aguerridos, y por qué no decirle, de valientes, que fusil en mano sacaron a Somoza, con el respaldo de una Nicaragua pletórica de ilusión; esto nos hace entender que ya poco o nada queda de la originalidad de aquella revolución que aún con todos sus errores y defectos, tenía principios, tenía hidalguía, tenía valores, tenía dignidad y sobretodo, tenía una mística.

 

Hoy muy poco o nada de eso queda, adiós transparencia, adiós principios, adiós valores, adiós mística, adiós gallardía y vengan ahora los negocios turbios, los amarres por debajo de la mesa, los pactos con los liberales, con los conservadores, con la empresa privada y hasta con el mismo diablo si fuera necesario; venga la entrega de la Patria a China, vengas las bases soviéticas a Nicaragua, venga el nepotismo, venga la corrupción del Consejo Supremo Electoral, vengan las grandes fortunas de inexplicable procedencia, venga las migajas para los pobres, venga la nueva clase social formada por los militares y los nuevos ricos sandinistas, y como respuesta… el silencio.

 

Se rehúye el diálogo con la Conferencia Episcopal, pastora nata de la inmensa mayoría del pueblo nicaragüens, no hay diálogo con los poquísimos partidos políticos honestos que aún quedan; más de seis años han pasado sin que el auto electo presidente conceda una sola entrevista, ni informe a los medios independientes y democráticos de cuanto sucede; lo que se deja saber es a través de los medios oficialistas, con una información tendenciosa, manipulada y servil, que en vez de informar más bien desinforman a la sociedad.

 

Hoy prevalece el silencio, el anonimato, “lo obscurito”, el “bajo al agua”… qué lejanos quedaron aquellos días en los que se hablaba, hasta con orgullo, en programa radial y televisado, de la transparencia en los “de cara al pueblo”, que hoy ha pasado a ser un “de espalda al pueblo”; parece que la nueva política, la que más le conviene al presidente no electo, es “la política del avestruz”, que, cual oráculo de Delfos, de repente sale de su ocultamiento, con ojos abotagados, solo para repetir discursos aburridos y trasnochados ante sus mismos e incondicionales adeptos.

 

Al pueblo no se le informa nada, no se le da ninguna respuesta a pesar que fue quien puso los más de 50,000 muertos en la guerra pasada y seguramente será a ese mismo pueblo a quien se le volverá a exigir otra cuota de vidas, de sangre, en caso de un nuevo alzamiento masivo. El autor es sacerdote y licenciado en derecho.

 

 

 

 

 

COMENTARIOS

  1. EM Sandino
    Hace 12 años

    Lo felicito Padre Enrique! Gracias por seguir pendiente de su Nicaragua. Oremos mucho!

  2. Hay esperanzas para Nicaragua!
    Hace 13 años

    Muy bueno su articulo, Pbro. Enrique Martinez Gamboa. Se nota su imparcialidad de sacerdote; con esa mezcla juridico-social-real de estudioso del Derecho. Gracias a Dios, que aun existe esperanza para Nicaragua. Por que no habran politicos como Ud. ? Por que todos los politicos tienen que ser corruptos ? Por que no un cura para nuestro pais ? Durante la Robolucion, hubieron Buenos curas, que fueron despues maliados por el Mal: Ortega. El Poder y el dinero corrompio a todos en Nic. Dios ayudanos!

  3. Escucha a Dios, Daniel y Rosario!
    Hace 13 años

    Y lo mas triste sera cuando el Senor se lleve al tirano, y el pais quede totalmente en anarquia total, descabezado, descontrolado y violento. Eso es lo que hay que prevenir: el derramamiento de sangre fraternal. Que es lo que esta provocando el dictador y su pandilla. Cuando muera Ortega, la gente saldra a las calles de alegria, y eso puede ser la famosa «Chispa insurreccionaria» que todos estamos esperando. Eso es irresponsable del dictador. Es hora de rectificar. Escucha a Dios, Daniel.

  4. Queremos a este sacerdote como presidente!
    Hace 13 años

    Este sacerdote, pudiera gobernar Nicaragua, mejor que todos los politicos, sucios, corruptos, zancudos, mal llamados oposicion. Son complices y aliados de la maldad, la codicia, la corrupcion de ese grupuzculo delicuencial que ha secuestrado; no solo las instituciones, sino el futuro de todos los nicaraguenses tambien. Necesitamos Democracia y hombres como este sacerdote. Ojala el diablo no lo tiente con dolares como a los otro$. Muerte a la dictadura!! Queremos a este cura para Presidente!!

  5. Fenomenal!! Mejor que todos, oposicion
    Hace 13 años

    Wow!! Mas claro No canta un gallo!! Ni el gallo ennavajado podra negar todas las verdades denunciadas por este sacerdote. Que elocuencia!! Que cirujano de la realidad nacional!! Con que precision enfoco todos los males ejecutados por la maldad del dictador!! No he visto, ni un solo articulo tan valiente como este. No quiero entusiasmarme tanto. Reconocemos lo erudito, sabiduria y conocimientos de todos los curas, pero tambien son hombre, y pueden ser corruptibles, como Eslaquit, Obando, carbal

  6. Moninbo
    Hace 13 años

    Licenciado y Sacerdote,te felicito por muy buen comentario ¿Y donde esta el piloto? yo te agrego ¿Y donde esta el pueblo? Me alegra que se exprese un sacerdote, me gustaría que toda la congregación haga lo mismo, tanto Católicos , como Evangélicos, pues ustedes son los guías o pastores de sus fieles.Espero que la conferencia episcopal se mantenga firme con ese supuesto «dialogo»

  7. Parece que se nos va
    Hace 13 años

    Ni maquillado puede esconder su mal. Cual sera? Sabra Dios. Pero se le ve inflado, con un abdomen de lombriciento, como bolsa de pus. Ya no se muestra ante el publico; se le ve sin fuerzas y las retoricas trasnochadas se han desvanecido. Parece que se nos va.

  8. leonor
    Hace 13 años

    No parece un sacerdote el que escribe, si fuera sacerdote sabría que no debe hablar al peso de la lengua, esa que es el arma más mortífera o usted no ha leído Proverbios?. y señor como se pone a señalar cosas que no puede probar en momentos que la autoridad máxima de su iglesia está tratando de tener un diálogo con el PRESIDENTE DE NICARAGUA, los sacerdotes deben ser conciliadores no propiciadores de discordias, deben desear el bien de TODAS LAS PERSONAS no solo de las que les caen bien

  9. Christian Arroyo
    Hace 13 años

    Muy buen artículo Felicidades padre Enrique por hacer lo que hacia Cristo, no quedarse callado, sino denunciar, evidenciar, que Dios siga dándole sabiduría, para ser verdadero pastor, así como el Papa Francisco que ha causado tanto revuelo, no por hacer cosas extraordinarias, sino simplemente por hacer aquello que hizo Cristo.

  10. pantaleon toribio
    Hace 13 años

    leonor te digo soy totalmente antipiricuaco, el mal que le causaron a Nicaragua,
    no tiene nombre, tuve que salir gracias a Dios con trabajo y todos los gastos
    pagados por la empresa que trabajaba, pero tuve que dejar mi país por culpa
    de estos léperos piricuacos, antes los odiaba especialmente a es individuo, pero soy cristiano católico y aprendí, no hay que odiar, no juzgar para no ser
    juzgado, no desearle el mal a nadie, pedirle a Dios por el que te hace mal,
    el va a ser juzgado por lo que

  11. REM
    Hace 13 años

    Cómo se nota que la tal Leonor es una de las lameculos de la chamuca. Hágale huevo doña Leonorcita. a lo mejor la ponen de magistrada de la femineidad.

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