Funcionarios malasios alimentaron ayer las sospechas de que uno o los dos pilotos del avión de Malaysia Airlines estuviesen involucrados en la desaparición de la aeronave, al decir que las últimas palabras que salieron de la cabina de mandos —“Todo bien, buenas noches”— no dieron indicios de que algo anduviese mal, aunque uno de los sistemas de comunicación de la nave ya había sido apagado.
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