ACAN-EFE y Gisella Canales E.
El acuerdo para reflotar el principal proyecto de la ampliación del Canal de Panamá, afectado por la falta de liquidez del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), a cargo de la empresa española Sacyr, fue firmado parcialmente la noche del jueves, informó la administración de la vía interoceánica mediante un comunicado.
La junta directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) dio este jueves “su consentimiento para la firma del acuerdo”, por lo que el ente “procedió a recabar las firmas de los representantes de las empresas” contratista Impregilo, Sacyr y Jan de Nul, quedando pendiente la firma del representante de CUSA, quien se encuentra fuera del país, y de la afianzadora Zurich.
“El acuerdo entrará en vigencia cuando todos los representantes lo firmen”, señala el documento.
LOS COMPROMISOS
Según el comunicado, el acuerdo establece que el contratista terminará la obra en diciembre de 2015; además transportará a Panamá las 12 compuertas que se encuentran en Italia a más tardar en febrero de 2015, siendo enviadas en embarques escalonados.
El GUPC aportará cien millones y ACP adelantará cien millones (garantizados), lo cual permitirá alcanzar el ritmo normal de las obras.
Asimismo, la Fianza de Cumplimiento (Performance Bond) por 400 millones de dólares solo podrá ser liberada a la afianzadora para la obtención por parte del contratista de un financiamiento de fondos equivalentes a utilizar en la obra.
El último punto indica que la moratoria de los pagos adelantos se podrá extender hasta el año 2018, sujeto a cumplimiento de hitos y otras condiciones.
RECLAMOS POR LA VÍA QUE CORRESPONDE
“Como se anunció el pasado 27 de febrero, lo acordado se inscribe dentro de los términos del Contrato entre las partes, y el mismo descarta cualquier tipo de pagos por reclamos. Los reclamos de GUPC deben seguir siendo gestionados de acuerdo a los mecanismos de resolución de disputas del contrato”, dice claramente el comunicado de la ACP. El consorcio alega que “sobrecostos” por 1,625 millones de dólares.
Esto saca a relucir nuevamente la solidez del contrato suscrito por los panameños y el GUPC, que obliga a este último a apegarse a los procedimientos establecidos, muy distante de lo comprometido en la concesión del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua.
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