Lucía Vargas
Agua potable piden los habitantes de la comarca rural Tepeyac, ubicada a unos ocho kilómetros al sur de la ciudad de Granada. Los pobladores han reaccionado molestos por la falta del vital líquido y le recordaron a la alcaldesa Julia Mena que esa fue una promesa de campaña.
Según los quejosos, se ven obligados a comprar un barril con agua a 60 o 70 córdobas, a personas que se aprovechan de la necesidad. Mientras otros recorren largos trechos con carretones de mano para conseguir agua en un pozo, que está cerca de la comunidad La Escoba.
La reparación del Camino Real, que conduce a la comunidad, es otra de las demandas. “Ese camino es un desastre, la alcaldesa lo sabe, porque ella pasó en ese camino cuando andaba en campaña”, dijo Manrique Castillo.
Refirió que hace tres años llegaba el agua a los grifos, y pagaban 150 córdobas al mes por el servicio, pero ahora la situación económica se ha agravado y es muy difícil estar comprando agua.
“Ya no aguantamos vivir sin agua potable, solo en lavar la ropa, bañarse y preparar la comida se van hasta dos barriles, es terrible para nuestra pobre economía”, se quejó María Marta Quesada.
El Plan de Inversión Anual (PIA) del 2014, de la Alcaldía de Granada, contempla realizar la extensión de la red de agua potable, en la comarca San Antonio No. 1 (conocido como Juan Diego de Tepeyac). Se beneficiará a ochenta familias y tiene un monto de 1,533,731 córdobas.
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