El ácido cítrico que contienen las frutas es un exfoliante natural que se emplea en mascarillas y otros cosméticos. Cuando preparamos un zumo de cítricos, no solo favorecemos una buena digestión, nuestra piel también gana con esa jugosa mezcla de limones, naranjas, mandarinas o pomelos.
Ingeridas o contenidas en cremas, estas frutas potencian la belleza natural.La capacidad astringente y antibacteriana del limón, el poder antigrasa de la lima, o la regeneración celular que proporcionan las naranjas, hacen que las frutas se utilicen desde la antigüedad como aliados de belleza y algunos como eficaces afrodisíacos.
“Los principios activos (vitaminas los minerales) funcionan mejor si se ingieren, porque se potencian unos a otros”, explica la dermatóloga Aurora Guerra. Como la epidermis es la parte superficial de nuestra piel y no posee vasos sanguíneos, asimila estas vitaminas ingeridas por absorción.
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