El profesional y el profesionalismo

Angela Saballos

Se le llama profesional a todas las personas que ejercen una profesión, amparada por un título académico universitario que respalda los conocimientos adquiridos. Sin embargo, hoy en día en nuestro país abundan los “profesionales” salidos de tantas universidades de diferentes categorías sociales, que cuando llegan a ejercer sus trabajos, sus conocimientos no están a la altura, ni son competentes. Pero no pretendo discutir esto. Deseo referirme al profesionalismo, o mejor dicho a la falta de este en los profesionales. Cuando escribo sobre profesionalismo quiero recalcar sobre los comportamientos, actitudes y prácticas en el desempeño de la profesión. A esto debo de agregar la forma de ejercer socialmente, con ética, sin olvidar los aspectos físicos del individuo, los cuales no los tomo en cuenta en este artículo, porque por el momento no los considero de mucha relevancia. La experiencia laboral me ha dado los criterios para analizar estos comportamientos en los centros laborales, para reflexionar y preocuparme por esta situación que a mi opinión es caótica.

Además de la burocracia, es más aflictivo lo que se podría llamar la muerte laboral. Sé de muchos casos de profesionales con prestigio, especialistas, catedráticos, personas honorables que simplemente por caerle mal a su jefe, por envidia o discrepancias religiosas, políticas, raciales, y hasta sexuales, su trabajo no es bien valorado; marcando una diferencia que obliga en muchos casos, no a despedirlos sino más bien hacer de su vida laboral un infierno, sin importar su salud, bienestar físico o económico. Le llamo muerte laboral, porque aunque estén trabajando, estas personas son como cadáveres, víctimas, difuntas. Cuántos se autollaman cristianos o personas de buena voluntad, por dar una limosna o edificar muchas cosas con su dinero, pero sin confesar con el testimonio a Jesucristo. Me refiero a los jefes llamados cristianos que no dan tiempo a sus empleados para aclarar dudas respecto al trabajo, que manifiestan su descontento cuando son corregidos, nunca dan los ojos, siempre están ocupados, esquivos, no atienden llamadas, ni dan citas y de consuelo le piden que los esperen en sus oficinas para llegar a reunirse. Esa espera se torna hasta veces por semanas, se les solicita su atención y huyen. Son profesionales pero, ¿realmente actúan con profesionalismo? Juzguen ustedes, lectores.

Escribo sobre esto por experiencia propia. Es desgastante, enferma, estresa y por más que uno quisiera mejorar la relación, cada día se hace imposible. Muchas veces esa actitud es ovacionada por el poder, o por los llamados padrinos. Es cierto que cada cual tiene su manera de actuar, pero no es lo correcto, más cuando se pregona ser profesional, cristiano, aunque no se actúe así. ¿Qué pasa cuando no se confiesa a Jesucristo?, se confiesa la mundanidad del demonio, ¿Qué ocurre cuando no se edifica sobre piedras? Pongamos la mano sobre nuestra conciencia, recordemos que con la vara que midas, serás remedido. Reflexiona, pide perdón, cambia tu vida, trata bien a tus subalternos. Ya te perdoné. El autor es arquitecto.

COMENTARIOS

  1. Ramon
    Hace 13 años

    El articulo esta bien enfocado y de una veracidad inequívoca en algunos aspectos, como es el de religion e ideas políticas. Pero algunas veces el empleado se olvida que nos contrataron para trabajar, no para criticar el modus operandi de la empresa. A menudo,este error lo cometen muchos empleados, al creer que pueden influir con sus criticas, aunque sean bien intencionadas, mejorar o cambiar las políticas de la empresa. Si no estamos de acuerdo con ellas, renunciemos. Viviremos sin estrés.

  2. Lola
    Hace 13 años

    Fácil es renunciar, pero después que? es mas estresante estar desempleado

  3. Hace 13 años

    Arquitectura en mi pais por un espacio de mas de 14 años y otros 35 años en el extranjero ocupando diferentes posiciones hasta alcanzar la de Vicepresidente de una compania con mas de 5000 empleados; asi que yo se de lo que lo la colega esta tratando de comunicar con su articulo, pero es que resulta que en el mundo real del profesionismo, no hay espacio para lo que ella apunta en su articulo y la cruda realidad es otra pero muy diferente.

  4. Hace 13 años

    o consideracion de los individuos como personas etc, si hablamos de una organizacion mas compleja, obviamente estas estan esquematizadas de forma diferente, pero que al final, lo que alli profesionan, estan regidos por un folleto que las mismas organizacion elabora y distribuye entre los empleados al momento de ser admitidos como tal, y en ellos no hay lugar para estar descontento o tener dudas sobre su trabajo y responsabilidad, por lo cual fueron contratados. Trabaje en la profesion de

  5. Hace 13 años

    Una cosa que yo aprendi en el mundo del profesionismo y no el profesional. lo cual yo entiendo que es a lo que se refiere este articulo, que es la organizacion profesionista la que impone la reglas del juego y no los individuos que las conforman, si estas son pequenas en tamano, las mismas dependen de lo que el dueno o duenos de las mismas establecen como modus operandi, y todo los que alli trabajan, tendran que inequivocamente a apegarse a esas reglas, y ello se hace sin miramientos cristianos

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