Oh, mi Amiga Soledad, cómo te quiero.
Me he acostumbrado tanto a ti que ya no puedo
compartir mi compañía con ninguno
sin sentirme apesarado por tu ausencia.
Hallo tranquilidad si estoy contigo.
Tengo privacidad de pensamiento
y no me encuentro solo porque siento
estar acompañado en tu presencia.
Mi Amiga Soledad, cuánto te extraño.
Me he acostumbrado tanto a ti todos estos años.
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