Amiga soledad

Oh, mi Amiga Soledad, cómo te quiero.

Oh, mi Amiga Soledad, cómo te quiero.

Me he acostumbrado tanto a ti que ya no puedo

compartir mi compañía con ninguno

sin sentirme apesarado por tu ausencia.

Hallo tranquilidad si estoy contigo.

Tengo privacidad de pensamiento

y no me encuentro solo porque siento

estar acompañado en tu presencia.

Mi Amiga Soledad, cuánto te extraño.

Me he acostumbrado tanto a ti todos estos años.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí