José Adán Aguerri
En el marco de la Alianza CNR-Cosep que integran las universidades públicas y privadas del país, en el Cosep hemos tenido la oportunidad de visitar y exponer, en los últimos 15 meses en dos ocasiones, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua que es la Universidad pública más importante del país.
De acuerdo con la información que nos brindara su rector don Elmer Cisneros, una vez que concluya el proceso de ingresos para el año 2014, la UNAN-Managua, tanto en el Recinto Universitario Rubén Darío como en las Facultades Regionales Multidisciplinarias de Estelí, Matagalpa, Chontales y Carazo estarán alcanzando aproximadamente 39,000 estudiantes para este ciclo lectivo.
Esta cifra representa alrededor del 25 % de los estudiantes universitarios de todo el país que cursan en más de 50 universidades.
La presentación en la UNAN-Managua nos permitió presentar la Importancia Estratégica de la relación Universidad Empresa para el Desarrollo del País, en la cual abordamos, entre otros temas, el Plan Estratégico de la Alianza CNR-COSEP y las preocupaciones del sector privado en torno a la Educación. En este espacio pudimos compartir con el Consejo Universitario, los Consejos de Facultad, docentes, administrativos y organizaciones de estudiantes y de trabajadores, lo que también nos ha permitido tener un diálogo enriquecedor para ambas partes.
La principal preocupación que dio origen a la relación con las universidades fue la mayor vinculación que debe existir entre la oferta educativa y la demanda de formación de las empresas todo esto alineado a la visión de desarrollo futuro del país.
En este contexto, el proceso de ingresos de la UNAN-Managua nos permite visualizar los problemas que como sociedad hoy tenemos. En primer lugar la UNAN-Managua ofreció 9,050 cupos en 70 carreras, pero los jóvenes prematriculados fueron 13,007 lo que arrojaría una sobredemanda de 3,957 cupos si todos los cupos fueran otorgados.
Sin embargo, existe un contraste dramático entre las carreras más demandadas y las carreras menos demandadas.
Por un lado, las 18 carreras más demandadas ofrecieron un total de 1,690 cupos, los que tuvieron una demanda de 7347 prematrículas para un diferencial de 5,657 cupos. El 50 % de las prematrículas fueron en el área de la salud. Por el otro lado las 19 carreras menos demandadas ofrecieron un total de 840 cupos, para los cuales hubo una demanda de 89 prematrículas para un diferencial negativo de 751 cupos. Carreras como Economía Agrícola y Gerencia Ambiental y de los Recursos Naturales solo tuvieron demandas de un cupo y la de Técnico Superior en Construcción no tuvo ninguna prematrícula a pesar de los esfuerzos importantes que se están haciendo para atraer importantes proyectos de construcción.
A esto hay que sumar los limitados recursos que invertimos en Educación, lo que nos obliga a utilizar mejor estos recursos. A pesar de que Nicaragua ocupa un lugar alto en la tabla centroamericana en relación al porcentaje del PIB que se destina a educación (4.1 % del PIB en 2012 fue para educación solo por debajo de Costa Rica con un 7.1 %) somos el país de la región que invierte menos recursos monetarios en educación por el tamaño de nuestra economía (el gasto en educación de Costa Rica equivale aproximadamente al 30 % del PIB de Nicaragua).
Y son precisamente estos temas donde las universidades y sector privado, en conjunto con el Gobierno y la cooperación internacional, debemos articularnos mejor puesto que no solo es el deseo de los estudiantes por estudiar determinada carrera sino la orientación que deben recibir de las oportunidades laborales y del desarrollo futuro, para que cuando egresen encuentren posibilidades de colocarse en su ámbito y no terminen desarrollándose en actividades ajenas a su formación, tal como actualmente ocurre con muchas carreras. Por eso el llamado de Cosep, tal como lo reiteramos en la visita y presentación efectuada en la UNAN-Managua, es a impulsar una Alianza por la Educación. El autor es presidente del Cosep.
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