Los tres policías que dispararon contra ciudadanos que participaban en una protesta social en Chichigalpa, el sábado 18 de enero corriente, dando muerte al señor Juan de Dios Torres e hiriendo de gravedad al menor de 13 años, José Ignacio Valladares Hernández, fueron dados de baja y puestos a disposición del Ministerio Público. Así lo informó la Policía que de esa manera trata de deslindar su responsabilidad por el sangriento hecho.
Pero lo ocurrido en Chichigalpa no ha sido un caso aislado de represión policial desmesurada. La Policía es la estructura estatal que comete más violaciones a los derechos de las personas, según denuncias de los organismos defensores de los derechos humanos. Inclusive, a mediados del año pasado el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), presentaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia documentada sobre las sistemáticas violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses que comete la Policía Nacional. La denuncia, que solo recogió las violaciones cometidas en 2012, mencionó las muertes en ese período, por causa de la represión policial, de Harold Alfonso Amador Andino, el 5 de febrero de 2012, en San Pedro de Lóvago; Marcos Cajina, el 20 de octubre de 2012, en el barrio Santa Ana de Managua; Pedro Ramón Castro y Miguel Ángel Oliva, en el municipio de Pantasma, Jinotega, el 26 de julio de 2012; José Vidal Obando Lira y Juan Miguel López, en Ciudad Darío, en noviembre de 2012.
En realidad, han sido tantas las denuncias de los abusos policiales, que hasta la oficialista Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) reconoció el 11 de junio pasado, que la Policía es la institución estatal con más denuncias por violaciones a los derechos humanos, aunque intentó suavizar ese reconocimiento asegurando que la Policía es la institución que más acata las resoluciones de la PDDH. Ahora, el procurador oficialista sorprendentemente ha criticado a los mandos de la Policía en el caso de Chichigalpa , porque no han asumido la responsabilidad que les corresponde.
En la denuncia que el Cenidh y el Cejil presentaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sobre los abusos policiales que en varios casos han tenido consecuencias mortales, se consignó que esta situación se debe al “deterioro del carácter profesional, apolítico, apartidario y respetuoso de los derechos humanos que la Constitución le confiere a la Policía, por su compromiso con el partido de gobierno cuando se trata de prevenir agresiones a ciudadanos y ciudadanas que ejercen la defensa de sus derechos o acompañan a otros sectores en su lucha a quienes se consideran adversarios políticos”.
Esta es una peligrosa situación que podría empeorar en la medida que aumenten las protestas de los ciudadanos contra la dictadura de Daniel Ortega, las cuales inevitablemente se tendrán que incrementar. Esto no obstante el insólito informe dado a conocer ayer por el organismo estadounidense Freedom House, de que los nicaragüenses han experimentado una mejoría destacada en el respeto a sus libertades. Cosas veredes…