El 2 de Octubre del 2013, el Gobierno presentó al COSEP las medidas para fortalecer el sistema de pensiones del INSS y mejorar el balance financiero hasta el año 2034 aproximadamente.
La posición que expusimos desde COSEP partió de una premisa general, y es que el rescate financiero del Instituto enfrenta tres problemas estructurales; la informalidad del mercado laboral, el elevado nivel de subempleo y la baja productividad (solo el 20% de los trabajadores tiene acceso al INSS). Cualquier intento de asegurar viabilidad que no tome en cuenta la solución gradual de esos tres problemas, constituirá una solución temporal que obligará a nuevas revisiones en el largo plazo.
Ahora presentamos nuestra posición técnica sobre las medidas aprobadas por el Consejo Directivo del INSS el 17 de diciembre, con el voto en contra de nuestro representante, por cuanto solo se logró un consenso parcial en la negociación al no alcanzar un compromiso de “costos compartidos” de acuerdo a nuestro criterio.
La primera medida está referida al aumento de la tasa de cotización del empleador, que se logró diferir, aunque no se logró reducir el aumento. Esta medida reafirma la tendencia experimentada desde el año 1959 (7.5%) por la cual los empleadores hemos venido incrementado nuestro aporte en forma sistemática; siendo el país de la región con mayor porcentaje de aporte.
Esta medida será asumida mayormente por las empresas, con un aporte no menor de C$$ 500 millones en el 2014; que saldrán del flujo de efectivo, recuperando por la vía del IR sólo un 30% del mismo. El aporte de los empleadores además se incrementa año con año ya que la masa salarial de los cotizantes aumenta anualmente.
La segunda medida aumenta el salario máximo cotizable, cuya propuesta era que pasará a C$$ 72,410. En este caso se tomó en cuenta nuestra propuesta de diferirlo en dos años, sin embargo, a partir del año 2016 el máximo cotizable se ajustará anualmente. Esta medida recayó nuevamente sobre los empleadores y nuestros ejecutivos, con una afectación de C$$ 140 millones en el primer año y de C$$ 158 millones incrementales el segundo año que será asumido en un 72% por los empleadores.
La tercera medida, consiste en ajustar la fórmula de las nuevas pensiones para compensar el ritmo de crecimiento de los ingresos. Esta medida por su alcance hacia el futuro, afectará en mayor proporción a quienes en promedio ganan en estos momentos un salario superior a C$$ 6,998.66, es decir, alrededor del 32% de los asegurados del INSS.
Y la cuarta medida es, la que se refiere al ajuste de la cuantía al ritmo del aumento del salario promedio de los asegurados cuya base de cálculo inicial fue una remuneración base mensual menor o igual a dos salarios mínimos. Dicha medida afectará a 98 mil pensionados aproximadamente, es decir, más del 82% de los pensionados actuales aunque representa únicamente el 12% de los nuevos ingresos.
En el año 2014 el sector privado generara aproximadamente el doble en ingresos de los que aportaran los trabajadores y el estado respectivamente.
Otros temas que fueron planteados por COSEP sin alcanzar todavía consenso fueron medidas para estimular la formalización; la regulación de las pensiones reducidas que permitiera, bajo una fórmula técnica y no un criterio político, normar su metodología de cálculo; y el tema de las víctimas de guerra, las cuales se han incrementado de 19,073 en el año 2007 a 31,610 en el año 2012, proponiendo una fecha tope para nuevos ingresos.
De igual manera son puntos críticos estructurales los temas de educación técnica a través de Inatec y el mecanismo de negociación de salario mínimo.
Esta reforma aunque dará oxígeno temporal a la necesidad de nuevos ingresos del INSS no son suficientes en el largo plazo por lo que debemos enfocarnos en resolver los problemas estructurales de nuestra economía. El autor es presidente del Cosep.
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