El caso Bendaña
El caso de Roberto Bendaña es un buen ejemplo de lo que pasa en un país cuando las instituciones encargadas de hacer justicia no son imparciales, son partidistas y en el peor de los casos simples instrumentos de una dictadura, como son desgraciadamente en Nicaragua.
No se sabe si Bendaña es inocente o culpable, eso solo se sabría con una investigación imparcial de parte de la Policía, la cual no puede hacerla porque es una policía política y no profesional, o con un juicio imparcial en los juzgados, que tampoco pueden hacerlo porque no son autónomos, reciben “órdenes de arriba” y eso los descalifica totalmente.
La justicia no está en crisis en Nicaragua, está muerta, porque no existe la posibilidad de recibir justicia o tener un juicio justo. Someterse voluntariamente al sistema de justicia actual es un gran riesgo para cualquier persona. El sesgo político partidario convierte a cualquiera en un potencial reo político.
Ni siquiera las personas que no participan en partidos pueden aspirar a un juicio justo, porque al ser las instituciones de justicia simples instrumentos del poder político, el sesgo partidista siempre va a estar presente, a favor de cualquiera de las partes que sea o se declare orteguista. Ejemplos de la falta de justicia hay bastantes, uno de ellos en Somoto cuando por el asesinato de dos personas, apenas le dieron dos años a los asesinos, porque eran militantes del FSLN, y otros muchísimos casos de asesinatos que han permanecido ocultos en la profundidad de la montaña.
Cualquier persona que participe o haya participado en actividades políticas contrarias al régimen orteguista puede negarse a someterse al sistema de justicia de Nicaragua y declararse reo político, porque de todas maneras no va a ser juzgado con justicia.
Eduardo Cáceres
Armados y rearmados
Nicaragua ocupa un no envidiable lugar en la historia en América Latina, hablando de los grupos armados, desde hace ya cinco siglos; pasando por el cacique Nicarao, William Walker, timbucos y calandracas, Sandino que lo llamaban bandolero y los iniciados en 1960, que el gobierno de la época llamaba bandas delincuenciales para financiar su movimiento y sobrevivir en la clandestinidad realizaban robos a productores y comisariatos, secuestros y asaltos a bancos. Las fuerzas armadas de ese tiempo eran propiedad de la familia Somoza y los perseguían a muerte. Esta familia se había mantenido en el poder por 45 años violando la Constitución, realizando fraudes electorales, controlando todos los poderes del Estado con funcionarios serviles y aduladores del sistema, todas las puertas se habían cerrado y el líder de la Iglesia católica justificaba la lucha, incluso el sacerdote Gaspar García Laviana muere en combate.
Somoza, como todos los dictadores de la historia, cayó y las nuevas fuerzas armadas la formaron los que eran las bandas delincuenciales. Al poco tiempo todas las puertas estaban cerradas y nace la contrarrevolución con una disimulada bendición del líder de la Iglesia. En 1990 se realizan las primeras elecciones limpias; lógico y normal cayó Ortega y las fuerzas armadas pasan a ser independientes, profesionales y obedientes a la Constitución, nuevos rearmados tratan de terminar con los gobiernos democráticos; secuestros masivos, tranques y huelgas armadas, quemas de alcaldías y asaltos a ciudades y bancos, pero al final todos son amnistiados. Arnoldo Alemán mueve todas las fichas del ajedrez político para que su socio Daniel Ortega regrese al poder y lo mantenga a cualquier costo, se reedita la historia de Somoza con la diferencia que esta vez el líder de la Iglesia alcanzó en el Gobierno y lo disfruta.
2014 el año de la gran esperanza; “cuando todo está oscuro es porque está cerca el amanecer” ahora no solo las puertas, sino también las ventanas están cerradas, de forma descarada se promueve el exilio para “matar dos pájaros de un tiro” se van inconformes y críticos luego mandan remesas a sus familiares. Nacen nuevos grupos armados formados por jóvenes que aseguran que este sistema fallido, ha colapsado y creen que nunca más se darán elecciones libres y honestas, su aptitud puede ser real y justa pero solo favorece al sistema. Ortega tiene justificación para agrandar el presupuesto de sus fuerzas armadas que al final mejora su fortuna personal. Algunos productores que viven en lo profundo de la montaña y siempre han sido críticos al orteguismo, pueden aparecer muertos. El informe de la investigación solo dirá; “murió en combate”. La fuerza más poderosa del humano es la oración y la fe, pongámosla en práctica y Dios nos escuchará.
Leopoldo Villalta López
Peligros y bondades de la marihuana
Noticia de primera plana que lleva consigo controversia, esperanzas o escepticismo constituye la legalización de la producción y consumo de marihuana en Uruguay y veinte localidades de Colorado en Estados Unidos, al tiempo que gobernantes, exgobernantes y personalidades venían proponiendo este tipo de decisiones en diferentes foros.
La planta Cannabis Sativa (CS) variedad indica contiene más de 400 compuestos, entre ellos la sustancia activa delta-9-tetrahidrocanabinol (THC). Los cigarrillos se elaboran con las hojas y flores y tienen una concentración promedio de 10 a 40 miligramos de THC.
La forma de consumo más común es fumando, en el humo hay más de 150 compuestos, además del THC, que de los pulmones pasa a la sangre y resto de tejidos.
La dosis de THC y la vía de administración son factores decisivos en la intoxicación. La intoxicación aguda se caracteriza porque produce estado eufórico similar al que puede dar un consumo alcohólico leve a moderado. Hay dificultad para concentrarse y en la movilidad y si la dosis aumenta es mayor la sedación.
En el examen físico los “ojos rojos” o enrojecidos por la conjuntivitis y la taquicardia son síntomas relevantes. Dado que la marihuana puede precipitar crisis cardíacas del tipo de la angina de pecho (dolor en la región precordial) se deberá siempre desaconsejar el consumo de esta droga en pacientes portadores de cardiopatía isquémica o coronaria.
Los consumidores habituales o intoxicados crónicos desarrollan signos y síntomas de abstinencia, lo que en el mundo del alcohol llamamos “goma”, cuya intensidad depende de la cantidad y duración de consumo. Aparece días después de suspender el fumado crónico: irritabilidad, falta de apetito y dificultades para dormir.
En forma de cigarrillo o de tipo sintética llamada dronabinol hay propiedades que le dan atributos terapéuticos en determinadas situaciones:
1. Reduciendo aumento de la presión dentro de los ojos que produce el glaucoma.
2. Estimula el apetito de pacientes que tienen caquexia por sida. Muy eficaz.
3. Disminuyendo espasticidad o “engarrotamiento” muscular que produce la esclerosis múltiple.
4. Combatiendo vómitos incoercibles que producen las drogas anticancerosas. Eficaz.
Controversias de la legalización.
1. La marihuana es la droga ilegal más consumida, en especial en adolescentes, favorecida por su relativo bajo costo y fama de ser menos peligrosa.
2. Mayor riesgo de padecer politoxicomanías y alcoholismo.
3. Riesgo de crisis psicóticas (locura) y trastornos emocionales graves. Depresión.
4. Disminución de la capacidad de aprendizaje y trastornos de la conducta, en especial en adolescentes. Fracaso escolar.
5. Secuelas físicas: disminución de la capacidad respiratoria y de la cuenta de espermatozoides (infertilidad).
6. En Nicaragua no existen condiciones para una legalización de esta droga, por varias razones: no hay voluntad política del poder estatal en este sentido, no hay aceptación o credibilidad social, el país tiene que resolver ingentes problemáticas socio-económicos y culturales y habría que reformar el Código Penal, la Ley General de Salud y las leyes antidrogas. Sin embargo, las autoridades deben mostrar compasión y comprensión hacía aquellas personas que necesiten la marihuana por razones médicas, caso de pacientes con cáncer, sida, glaucoma y enfermedades neurológicas.
Doctor Vicente Maltez Montiel.
Especialista en Medicina Interna y Químico-Farmacéutico
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