Nelson García Lanzas, psiquiatra. LA PRENSA

Nelson García Lanzas, psiquiatra. LA PRENSA

¿Es usted un Grinch?

Diciembre es un mes con personalidad propia. En estas fechas aparecen el consumismo, las melancolías, las depresiones y los “Grinch”, personas que, por alguna razón, no soportan la Navidad. ¿Cuáles son las explicaciones científicas detrás de estos fenómenos? ¿Por qué rara vez cumplimos la metas de Año Nuevo? El doctor Nelson García Lanzas, psiquiatra y psicoterapeuta, responde estas preguntas y explica qué hace que diciembre sea tan especial.

Diciembre es un mes con personalidad propia. En estas fechas aparecen el consumismo, las melancolías, las depresiones y los “Grinch”, personas que, por alguna razón, no soportan la Navidad. ¿Cuáles son las explicaciones científicas detrás de estos fenómenos? ¿Por qué rara vez cumplimos la metas de Año Nuevo? El doctor Nelson García Lanzas, psiquiatra y psicoterapeuta, responde estas preguntas y explica qué hace que diciembre sea tan especial.

¿Cuál es la explicación científica del famoso “síndrome del Grinch”?

Esa película mágica, rara, del Grinch, no es más que la representación de alguien que odia la Navidad… Si lo aterrizamos a nuestra cultura, podemos decir que hay muchos Grinch… Personas que han tenido experiencias traumáticas, que tratan de evitar que llegue esa fecha y eso les desarrolla conductas desadaptadas.

Entonces, si yo odio la Navidad, es porque…

Hay algo que me hace sentir mal y que tengo que saber identificarlo porque no es la Navidad lo que está mal, soy yo. La Navidad se debe vivir como un momento de nacimiento espiritual, es un tiempo de reflexión.

¿Pero por qué justamente hay que “reflexionar” en diciembre?

Bueno, todas las fechas son tiempo de reflexión; pero, para los cristianos el nacimiento de Jesucristo nos invita a que nazcamos nuevamente, despojarnos de lo humano y ser un poco más espirituales en una sociedad destruida, con falta de valores. Pero si hemos tenido experiencias traumáticas de vida, claro, no nos gusta llegar a esta fecha. Nosotros somos un país lleno de victimizaciones, desastres naturales, recuerde el Mitch que fue a finales de octubre; tenemos las guerras, donde murieron 100 mil nicaragüenses. Todos tenemos familiares ausentes por la migración. Las familias están separadas ¿y quién no quisiera tener a su familia unida en estas fechas? Ahí comienza la remembranza, la melancolía, porque en todo el año uno anda buscando la vida y a veces no nos detenemos a pensar en esto. Y en esta fecha se hace.

Pero hay gente que aunque no tenga a su familia completa es adicta a la Navidad.

Es que podemos tener personas con madurez emocional y capacidad psicológica de enfrentar las adversidades y la Navidad la viven como una época bonita, de cambio, distinta, aunque tengás adversidades.

¿Entonces los Grinch son personas emocionalmente inmaduras?

Puede ser inmadurez emocional, puede ser reminiscencia de situaciones traumáticas, el rechazo a esas fechas porque a lo mejor la pasó muy mal en otras ocasiones.

Si a una persona no les gustan estas fechas… ¿no puede ser simplemente porque no le gustan y ya?

Algo debe haber que no le guste, dejémonos de locuras. Algo le provoca displacer para que no sienta esta época bonita. O simplemente son personas agnósticas, amargadas, irritables, de mal carácter, que pueden rayar en otros problemas emocionales: depresiones, tristezas, bipolaridad.

Más allá de que en estas fechas se mueve mucho dinero, ¿hay una explicación científica para tanto consumismo?

Hay toda una estrategia de psicología de ventas para atraer a las personas y que puedan gastar. Tenemos el aguinaldo y la gente siente que tiene un poco de dinero para comprar y te ofrecen, entre comillas, tus necesidades para que las comprés con descuento y si no con la tarjeta. Entonces, un estrato de la población tiene facilidad para comprarlo y hay otros que tienen dificultad para abstenerse y van a gastar todo lo que tienen. Hay personas que tienen impulsividad para las compras.

Eso ya es un problema, ¿no?

Sí. Las compras compulsivas ya son problemas emocionales. Después en enero, febrero, ya no pueden pagar nada y tienen que meterse a clavo con el banco, con las tarjetas.

¿Qué clase de problemas emocionales?

Es un trastorno de control de impulsos, podés tener también trastornos afectivos bipolares, trastornos depresivos. Con ir a comprar algo buscan cómo llenar ese vacío, pero no es más que lo material. Y también hay formas de comportamiento donde todo lo material les llena los vacíos emocionales a las personas. Diciembre es un mes donde pueden salir todos esos problemas de vacíos.

¿En este mes aumentan las probabilidades de caer en una depresión?

También. Entramos en síntomas melancólicos por el recuerdo de las personas, los familiares, los momentos bonitos. Y el que tiene tendencia a la depresión como una enfermedad genética, puede caer en una. Pero otros se sienten bien porque tienden a activarse y mejorar. Hay pacientes que se ausentan en esta época y aparecen en enero y hay pacientes que se ausentan en el año y aparecen en estas fechas. Es variable según como les vaya. Si sus recursos emocionales y familiares son escasos, se deprimen; si sus recursos son mayores y hay interacción familiar y económica, pues mejoran un poco.

¿Qué puede hacer la familia para evitar que personalidades así caigan en depresión en este mes?

Lo que pasa que la depresión como depresión ya es una enfermedad y no depende de los familiares, va a depender de su herencia biológica y los estresores que tenga. Para estas fechas se espera la unión familiar que siempre es un recurso indispensable protector contra las enfermedades mentales. Contra cualquiera.

¿Por qué?

Porque la interacción, la afectividad sobresale, la persona remueve sustancias que son antidepresivas. Son neurotransmisores, como dopamina, serotonina… Y se liberan las encefalinas, las endorfinas, que también son antidepresivos naturales. El que está con esa soledad amarga, tiende a deprimirse porque no tiene esa estructura de respaldo.

¿Una depresión puede dar paso a un problema mayor?

Claro que sí. Te desbarata la vida, ves todo difícil, negro, gris, complicado. Hay depresiones crónicas, hay episódicas. Y cuando una persona está así hay que buscarle ayuda y tratamiento.

¿Y puede ser puerta para otra enfermedad?

Puede ser. Trastornos bipolares, enfermedades mentales mayores, trastornos depresivos mayores o enfermedades neurovasculares, enfermedades degenerativas cerebrales.

¿Somos “mejores personas” en diciembre?

En algún momento se puede decir que sí porque los que son reflexivos entran en esa reflexión de mejorar y tener planes y metas para el próximo año.

Que no se cumplen…

Que no se cumplen porque a veces nos ponemos metas difíciles de cumplir. Tenemos que ponernos metas que sean medibles y realizables. Si digo: “Voy a ser un mejor marido este año”, bueno, yo le preguntaría a mi esposa: “¿En qué te gustaría que cambiara?” Si ella dice “Que no bebieras guaro”, ah, pues no bebo guaro. Voy a ser un mejor estudiante, sí, ¿pero cómo me voy a dar cuenta? ¿Cuáles son las clases en las que tengo más dificultades? Voy a ser mejor trabajador, sí, ¿pero en base a qué? Tenemos que aterrizar la meta, si no lo hacemos, no la cumplimos, viene la frustración y aparece el “nunca lo logro”, “nunca he podido”.

¿Esas metas no cumplidas pueden ser otro factor para deprimirse?

Te hacen frustarte un poco, así es. Tenés metas familiares, laborales, de desarrollo, ¡meta de encontrar un trabajo y no tenés todavía! Creíste que en diciembre a lo mejor ibas a poder y nada… Las metas deben ser realistas, las metas mágicas nos meten a problemas.

¿Cuál es la meta más mágica que ha oído?

(Ríe) Que el otro año salimos de la pobreza en Nicaragua, que los políticos van a ser maduros, que se acabará la delincuencia en Nicaragua. Bueno, ¡hay que trabajar! Hay que llevarlo a la realidad.

¿De verdad hay personas esperando eso?

Sí… para el otro año. Pero las metas tienen que depender de lo que yo puedo hacer, no de lo que otros pueden hacer.

¿Cómo se da cuenta una persona de cuáles son sus vacíos?

Simplemente los sentís. Para eso es la reflexión. ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Adónde voy? ¿De dónde vengo? ¿Qué me hace falta? ¿Qué me llena?

¿Y los traumas de infancia?

Ahí ya hay que tratar esas situaciones traumáticas. Una meta puede ser buscar ayuda para el tratamiento de esta situación traumática. Hay algunas que quedan guardadas en el inconsciente y a través del tratamiento las vas a encontrando y las relacionás inmediatamente con aquel desierto que experimentabas desde hace tiempo y no te dabas cuenta.

Personas que se encierran en diciembre, ¿está bien permitir que lo hagan?

No, no, no, hay que sacarlas de ahí. Hay que invitarlas a compartir con la familia, en la cena, los almuerzos. Cuando las cosas se hacen con amor y afecto, hay respuesta. Cuando alguien no quiere a pesar de eso, es porque hay algo… Puede ser que no lo hemos tratado adecuadamente. Que no la hemos tratado con amor.

¿Y eso es reversible?

Todo es reversible cuando tratás a alguien con amor. Hasta las enfermedades. Todo se puede sobrellevar mejor con amor.

¿Hay casos extremos de gente fanática de la Navidad?

Sí. Los histriónicos fanáticos siempre existen, en todos lados. Vas a tener personas con pensamientos mágicos, algunos religiosos y otros no, y hacen fanatismo. Ahí lo estás viendo en la Avenida Bolívar. Los palitos, ese poco de cosas. Un fanatismo religioso que lo que facilita es un turismo religioso, pero no está destinado a un cambio personal. Esa es la diferencia.

 

¿Qué efecto pueden tener en uno esas lucecitas, esos árboles?

No son más que cosas cosméticas. La gente tiene por lo menos dónde salir en esta aburrida Managua, donde no hay mucho que hacer. Y los arbolitos amarillos, no sé qué significan. Solo la que los ideó y los mandó a poner lo sabe.

¿Cuál fecha tiende a deprimir más, 24 o 31 de diciembre?

El 24. Es cuando recordás a tus seres queridos, los que no están, los que has perdido. El 31 es una fiesta hacia fuera; el 24 es hacia adentro. El 31 es ruido, la gente busca a dónde irse, se va al mar, se va no sé dónde. Pero el 24 es un replegamiento.

¿Cómo puede disfrutar diciembre, por ejemplo, alguien que tiene un familiar enfermo?

Es que la enfermedad es parte de la vida del ser humano… Hay que vivirla como parte de lo que nos tiene que pasar. Si lo vemos como una cruz, como una esclavitud, nos aferramos a ella. Pero alguien que tengamos enfermo, hay que vivirlo con él como que fuera el último día. Si lo vivimos con mucha angustia, nos perdemos en ella.

Representación dibujada de una sonrisa de la criatura Grinch.
Representación dibujada de una sonrisa de la criatura Grinch.

 

Plano Personal

El doctor Nelson García Lanzas tiene 44 años de edad. Está casado y tiene tres hijos. Se define como un hombre más espiritual que religioso.
Es psiquiatra forense y psicoterapeuta. Hace 20 años se graduó en la Universidad Nacional Autónoma (UNAN) de León. Después se fue a estudiar un posgrado en Medicina Legal a España. A su regreso estudió una especialidad en psiquiatría clínica.
Ha laborado en el Hospital Psiquiátrico de Managua, el Instituto de Medicina Legal y en clínicas privadas. Actualmente atiende en su propia clínica, ubicada en Villa Fontana.

La Prensa Domingo grinch archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 9 años

    En realidad en este artículo el Dr. Lanzas demuestra ser «más religioso que espiritual.» Pues su conclusión ‘científica’ es que todo aquel que no es Católico-Evangélico es: Grinch. Dado que según él: «no es la Navidad lo que está mal, soy yo.» Pero como él mismo dice: «dejémonos de locuras», la Navidad es una fiesta explícitamente Católica que resulta del dogma de la Trinidad, creado por la religión Católica en su origen entre el siglo IV y el siglo V. El simple hecho de referirse a quienes no se someten a este dogma como personas «agnósticas, amargadas, irritables, de mal carácter, que pueden rayar en otros problemas emocionales: depresiones, tristezas, bipolaridad», deja en evidencia que aunque Amalia decidió no agregarlo a su plano personal, el Dr. Lanzas es: Católico.

    1. Maria Mercedes Mendoza
      Hace 9 años

      Totalmente de acuerdo. Es la religion catolica la que determino la celebracion de la Navidad. Todo el asunto del nacimiento de Jesus. La cuestion comercial, las ventas, regalos y decoracion, por su parte fueron inventos de los bisneros. No hay nada mas lindo para la vista y el regocijo humanos que una ciudad como NYC en Navidad, con nieve y todo. Pero bajandonos de las nubes, todo eso se reduce a un cruel consumismo en el que los que pueden comprar, comer y disfrutar, estan demasiado alejados de los homeless, las personas que duermen en albergues o abrigados por cartones en las calles. Para ellos simplemente no existe la Navidad.

  2. Jesus Marchena
    Hace 13 años

    Como ateo hasta la medulla de mis huesos, esas fechas me tienen sin cuidado. Como ser humano es mi obligacion reflexionar y meditar todos los dias de mi existencia para tratar de vivir en paz con mi conciencia, con la sociedad y principalmente con mi querida esposa y resto de familiares. Que es la celebracion del nacimiento de un tal Jesucristo?. Falso. Dicho personaje nacio en un mes de Marzo, segun lo afirma el teologo aleman Gerd Ludemann.

  3. alfonsochavez
    Hace 13 años

    Vivimos en una sociedad que te dicta o mejor dicho te obliga a ser como debes ser, pregunto : porque tengo que ser mal visto, porque no me gusta algo, o tener un trauma porque no me llama la atencion la navidad, todos los alborotos de la navidad, semana santa,etc. son promociones que hacen los comerciantes para mejorar sus ventas nada mas. Lo espiritual es otra cosa y muy pocos lo viven con el verdadero sentido que se merece.

  4. Nando
    Hace 13 años

    Buen articulo de reflexión….. Tambien hay personas que no les gusta la navidad porque la mayor parte de su niñez nunca tuvieron navidad, se acostaban temprano, no hubo obsequios, habia demasiado pobreza y los padres de esa persona nunca celebraron Navidad, eso afecta a muchas personas creando habito en el subconciente de no importarle la NAVIDAD….

  5. JERICHO GALINDO
    Hace 13 años

    Excelente asunto y bien tratado, muy profesional el senor, lo felicito, miilones lo necesitan, la mayoria. Otros pocos no lo necesitan, «yo no lo necesito» , soy feliz en toda epoca, nada me falta porque trabajo bien fuerte y desde joven, de 16 a 45 anos tenia «dos» trabajos, y hoy y siempre: a cada instante como si fuera el ultimo lo disfruto con mi familia materna y paterna que son un pueblo.

  6. martha
    Hace 13 años

    Arbolitos Amarillos? que irresponsable este llamado «doctor» no tiene nada de Siquiatra solo queria que le hicieran propaganda, es que no puede haber un profesional que de sus puntos de vista médicos sin tener que criticar lo que hace este gobierno? Obvio se prestan a la PRENSA que siempre busca opiniones anti gobierno. Esos arboles amarillos le gustan a la gente humilde, les alegra y por eso llegan a la avenida Bolivar a verlos, aceptenlo. Le gusta al pobre.

  7. Maria Engracia
    Hace 13 años

    esos arbolitos amarillos de que habla este Dr. son efectivamente algo cosmetic u superfluo, Marta, os es que te pagan para que te guste, no es cierto que a los pobres les gusta, ni a los pobres ni a los ricos nos gustan, te gustaran a vos, y lo que ha dicho este doctor esta en lo cierto, los colochos de la chayo, como le llamamos los managuas, no son mas que disparates de la susudicha para distraer la atencion, al pobre se le Consuela con escuela, trabajo y dignidad no nos vengan con cuentecitos

  8. Oscar Angel
    Hace 13 años

    Parece que Jesus Marchena tiene la cabeza solamente para sostener el pelo. Y se llama Jesus! Este es uno de los que odia la Navidad, indudablemente que tiene un grave trastorno emocional. Pobre!

  9. Critico
    Hace 13 años

    Si todos pensáramos como Jesús Marchena que tristes serian estos meses de Diciembre.

  10. Para un ateo
    Hace 13 años

    Siempre y mas en estas fechas Don Jesús, no hay que escribir con amargura. Se debe escribir en paz consigo mismo. Los cristianos sabemos que esta fecha no es la exacta del Nacimiento de Jesús, si no que es una tradición cristiana que se remonta al Siglo III de nuestra Era.
    Le deseo una Feliz Navidad rodeado del amor de su familia y resto de amistades y seres queridos.

  11. Rosario
    Hace 13 años

    Este artículo es muy apropiado para la próxima Navidad y el siguiente Año Nuevo. Este doctor habla con espiritualidad y mucho amor, que es lo que en realidad se necesita fomenter en este planeta para salir adelante y convivir con todo lo que el conlleva, es la vida y la debemos asumir con espiritualidad y será mucho mejor. Ahora lo de los «árbolitos» no es critica, tambien todo gobierno se debe a su gente y puede esperar aprobación o no, eso es Bueno, ayuda también a gobernar, !Feliz Nav

  12. Yaser Morazán
    Hace 13 años

    Antes de juzgar a una persona sobre las razones de porque no le gusta la navidad, se debe de diagnosticar e identificar las razones particulares de cada ser….generalizar es grave. Yo creo que la navidad establece una serie de “expectativas a alcanzar” para muchas personas, derivado de elementos sociales, culturales, materiales, religiosos, entre otros y el no poder alcanzar esos “ideales” que representan la navidad puede causar estrés, depresión y demás desencadenantes psicológic

  13. Navidad Roja para los Miskitos
    Hace 13 años

    Martha, parece que sos de las que reciben doble la migaja del bono navideño y unas laminitas de zinc demas. Parece que te tienen embrujada con esos colores esotericos de tu jefa, abri los ojos mira lo que le paso al mayor general Balladares (Tomasito) no lo dejaron llegar militarmente donde el se lo merecia.

  14. Dr. Urbina
    Hace 13 años

    A esto hay que agregarle que la navidad representa casi la ida de otro ano y por lo tanto un paso mas para el envejecimiento. Tambien, la navidad se da en epocas de frio y poco sol. Esto afecta a las personas que sufren de «trastorno afectivo estacional».(Seasonal Affective Disorder). Muy bueno el Doctor y hay que respetar su punto de vista. «AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR».

  15. Julio
    Hace 13 años

    Creo que no se debe prejuzgar, que no me guste la navidad no significa que soy un desadactado o un grinch. para gusto los colores.
    Ver como se ha comercializado y perdido el caracter espiritual de la festividad en mi caracter personal hace que no comparta la fiesta.
    Haber dejado de disfrutar la misa por los discursos politicos y vacios de contenido cuando buscaba la palabra de Dios talvez influya, pero de ahi a ser inapdatado hay una gran distancia.

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