Alina Lorío L.
Unos 400 pequeños productores de los municipios Santa María, Mozonte y Macuelizo, en Nueva Segovia, han identificado las bondades de las semillas criollas y trabajan desde mayo en su rescate y promoción, con el acompañamiento de los organismos Cospe, UNAG y Papssan.
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El pequeño productor de granos básicos de Apamiguel, en Mozonte, Arsenio López, sostuvo que desde mayo han identificado gran variedad de semillas y han dejado de usar semilla transgénica o mejorada, porque la semilla criolla es menos atacada por las plagas, se adapta más a los cambios climáticos y económicamente es menos costosa y más nutritiva.
Arsenio López tiene 12 años de sostener la iniciativa de semillas criollas en sus parcelas “por su adaptación a los suelos, productividad y el sabor, eso nos ha abierto mercado, porque el comerciante la prefiere”, recalcó.
Los productores han empezado a ofrecer sus semillas en las ferias en todos los municipios de la región.
Recientemente los productores de semillas de Mozonte, Macuelizo y Santa María, recibieron en Ocotal capacitación en agricultura multifuncional, tema de repunte a nivel mundial por su enfoque, porque además de que promueve la producción de alimentos y materias primas, también ofrece otros servicios como conservación de suelo y agua y contribuye al cuido del medioambiente, recalcó uno de los organizadores, Carlos Galo.
Manifestó que el proyecto de Rescate de Semillas criollas en el departamento de Nueva Segovia, UNAG-Papssan, atiende a 389 productores, de los cuales un 39 por ciento son mujeres, que en esta primera fase obtuvieron resultados positivos gracias a que también tuvieron un invierno favorable.
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