¿Cuáles instituciones?

En su discurso con motivo del 34 aniversario del Ministerio de Gobernación —antes Ministerio del Interior, MINT—, el lunes 28 de octubre recién pasado, Daniel Ortega dijo algo muy importante que, sin embargo, pasó desapercibido. Es que la política oficial de censura indirecta le impide a los medios de comunicación independientes tener acceso a los eventos gubernamentales, de manera que se ven obligados a monitorear los medios oficialistas y la falta de cobertura directa no permite a veces captar detalles importantes.

En realidad, lo que más llamó la atención a los periodistas, del discurso que Daniel Ortega pronunció en el mencionado aniversario, fue la insidiosa alusión a los obispos que han hablado sobre la presencia de alzados en armas contra el régimen orteguista en las zonas rurales del norte de Nicaragua, a los cuales prelados, sin mencionarlos, calificó como “sembradores de odio y de cizaña”.

Pero Ortega también se refirió a la demanda política cívica de que se restablezca la integridad de la institucionalidad democrática del país, la cual ha sido erosionada y desnaturalizada por el autoritario régimen orteguista. Un reclamo que por cierto no es solo de la oposición partidista, sino también de la sociedad civil, de la misma Iglesia católica e incluso de la clase empresarial que tiene buenos mecanismos de entendimiento con el Gobierno.

“Esas instituciones que añoran algunos, ese tipo de instituciones ya pasaron al basurero de la historia y tengan la seguridad que aquí en Nicaragua fueron enterradas para siempre por el pueblo. ¡Y no volverán, no volverán a aparecer en nuestra historia!”, amenazó Ortega al final de su perorata del lunes 29 de octubre. Antes de decir eso, Ortega, para sostener y justificar su dicho de que “esas instituciones no volverán”, de manera maliciosa confundió deliberadamente las instituciones democráticas (cuyo restablecimiento integral demandan las fuerzas sanas de la nación) con las instituciones pinochetistas que hubo en Chile y con las instituciones somocistas que existieron en Nicaragua el siglo pasado.

Asociar las instituciones pinochetistas de Chile con las instituciones democráticas de Nicaragua que el propio Ortega ha venido socavando desde 2007, es un soberano disparate. Pero además hay una mala intención al identificar las instituciones democráticas cuyo restablecimiento reclaman la oposición, la sociedad civil, la Iglesia y los empresarios privados, con las instituciones somocistas. En todo caso es al revés, pues son las instituciones autoritarias que viene construyendo e imponiendo Daniel Ortega desde su restauración en el poder en 2007, las que se parecen bastante —y en muchos aspectos son idénticas o peores— a las instituciones de la desaparecida dictadura somocista.

Las instituciones democráticas que Daniel Ortega ha degradado y que la ciudadanía exige sean restituidas integralmente, son el sistema de elecciones libres y limpias para cambiar gobierno de manera pacífica; la separación y autonomía de los poderes del Estado; el Estado de Derecho y la justicia independiente; el respeto del gobernante a la Constitución y su subordinación a la ley; el control social de la administración pública; la transparencia gubernamental; el acceso a la información pública y el respeto a la libertad de información.

Esa institucionalidad democrática se ha perdido, por ahora, pero sin duda que tarde o temprano el pueblo nicaragüense sabrá y podrá recuperarla.

COMENTARIOS

  1. NI PODRAN NI SABRAN
    Hace 13 años

    El pueblo nicaragüense ni podrá ni sabrá recuperarlas porque ni siquiera sabe en qué consisten esas instituciones. Además, al pueblo nicaragüense le importa un bledo lo que pasa con el gobierno de su país. Lo único que quieren los nicas son gallinas y láminas de zinc. Y para eso lo único que necesitan hacer es apedrear a los que se atrevan a protestarle a su sátrapa, que según ellos es el único que se acuerda de ellos.

  2. fernando
    Hace 13 años

    ¿Y donde está esa ciudadanía que exige esas «reliquias democráticas» a las que el autor tiene tanto apego, y solo sirven para crear una casta de parásitos y corruptos que viven a costillas del pueblo?. Si nos dejamos llevar por las elecciones, creo que la mayoría del pueblo apoya al gobierno, pero por supuesto, eso no puede ser, porque el FSLN ganó por fraude verdad?. Creo que el autor quiere que aceptemos lo que dice solo porque este medio lo publica.

  3. Niña Vìctima de los Ochenta
    Hace 13 años

    Hay un verdad que a Ortega le debe pesar mas y por ello ha caído tan bajo hasta formar su guardia a punta de pandilleros y es que su misma gente lo detesta, le hacen la cucamona por necesidad pero no por sincera admiración y aprecio.
    Mi cuenta de testimonios lleva 10 sandinistas arrepentidos por darle su voto y algunos me han jurado que se las van a desquitar porque dicen que ni en gobiernos liberales se les hizo la vida imposible como ahora. Esta gente realmente luce enfurecida.

  4. institucional
    Hace 13 años

    De lo unico que estamos claro esque las instituciones orteguistas son sordas mudas y ciegas.

  5. elmiope
    Hace 13 años

    fernando: para usted y sus congeneres partidarios rojinegros, la sola palabra «democracia» les suena mal y les provoca una seria miopía que les impide ver la realidad de este paisito…a cual mayoría se refiere? a la inventada por el rivas?. Usted se suma al 38% de ignorantes de esta país.

  6. Niña Vìctima de los Ochenta
    Hace 13 años

    Cuando Ortega llama al prelado “sembradores de odio y de cizaña” sòlo admite que es un perseguidor de la iglesia y los hechos que se han sucitado contra dicho prealdo no han sido casuales, que deja ver su faceta de intimidación a toda verdad que no puede controlar y hacer a su medida.
    Usted tiene razòn cuando habla de cómo Ortega intenta confundir instituciones, momentos y valores, no le busquemos màs, el diablo lee e interpreta alrevés todo cuanto le conviene.

  7. Genaro
    Hace 13 años

    A todo dictador le llega su caída y la de este está muy cerca.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí