Hay tantas historias sobre Marvin Throneberry que no se sabe qué es cierto y qué es leyenda en torno al formidable bateador que dejó huellas en el beisbol nacional.
Que le metió un jonrón a Hugo Howell e hizo rebotar la bola en las campanas de la iglesia El Carmen y las viejitas salieron con las chalinas pensando que había misa.
Que había una prostituta chela y hermosa apodada la “Thronberry”, que en una competencia de perros ganó un gran danés llamado el “Thronberry” y mucho más.
Pero lo que no es tema de discusión es el nivel de impacto y la popularidad que Thronberry alcanzó con su bateo en la liga de 1957-1958 con el Cinco Estrellas.
Ese año, el bateador zurdo de 6’1 pies y 200 libras, nacido en Collierville, Tenesí, acumuló .344 con 16 jonrones, para liderar la liga en ambos departamentos.
Eso bastó para establecer su nombre como el gran referente de los artilleros de fuerza en las ligas nicas, pese a que Felipe Montemayor llegó a 21 palos más adelante.
Nadie espera que en la actual época aparezca un artillero de su calibre, pero en la próxima edición de la Liga Profesional podría haber un duelo interesante.
Los Tigres tendrán de nuevo al curazaleño Yurendell DeCaster, el cañonero que atrapó la triple corona con .416, 13 jonrones y 56 remolques en la pasada liga.
El Bóer dispondrá del cubano Amaury Cazaña, quien viene de meter 27 jonrones y empujar 100 carreras con .328 de promedio en la Liga Mexicana Profesional.
Rivas contará con Randall Simon, quien a pesar de que tuvo cifras discretas en Colombia (.221, 5 HR y 16 CI en 25 juegos) es portador de elevadas expectativas.
Pero, ¿quién se impondrá en el duelo de poder? Ya veremos.
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