Managua/ACAN-EFE
El Ejército de Nicaragua rechazó este lunes que haya capturado, torturado o asesinado a campesinos de las zonas rurales del país, a como fue denunciado y reiteró que únicamente ha tenido enfrentamientos con bandas de delincuentes en la zona norte del territorio nicaragüense.
«En ningún momento andamos en el campo capturando, torturando o dando inseguridad, al contrario, el Ejército de Nicaragua, a solicitud de los productores de la zona, hizo presencia para fortalecer la seguridad en el campo», dijo el jefe del Sexto Comando Militar Regional, coronel José Dolores Hernández, al canal 2 de televisión local.
Las declaraciones de Hernández se dieron horas después de que la Iglesia católica nicaragüense divulgará un comunicado del obispo de la diócesis de Jinotega, Carlos Enrique Herrera, en la que solicita al Ejército de Nicaragua y a grupos de supuestos «rearmados», evitar actos de violencia.
Además, el jefe militar salió al paso de la versión de los familiares de un civil muerto la semana pasada en Pantasma, un antiguo corredor de la guerra civil que se libró en Nicaragua en los años 80 del siglo pasado, pues el ejército dice que fue durante un enfrentamiento, pero los parientes aseguran que estaba cuidando una milpa y fue sorprendido.
«Estuvimos en el lugar de los hechos, estos elementos delincuenciales estaban en el cerro Anisales, nuestras tropas los sorprendieron y se dio la acción combativa», sostuvo Hernández.
En el mismo lugar, días antes, murió otro civil en similares circunstancias.
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, ha reconocido la existencia de grupos armados en el país, pero ha dicho que se trata de delincuentes que se dedican al robo de ganado, secuestro y extorsión a productores.