Elízabeth Romero
En medio de la indignación de los vecinos de las comunidades de Santa María de Pantasma fue sepultado el campesino Yairon Díaz Pastrana. Uno de los asistentes aseguró que al entierro llegaron unas mil personas. Díaz es uno de los fallecidos tras un choque entre grupos armados y tropas del Ejército.
Francisco Pineda, uno de los que asistió al funeral en el cementerio de El Corozal, indicó que el sepelio fue masivo y aprovechado para expresar el descontento que existe.
La muerte del joven campesino oriundo de la comunidad de Anisales número 3, de Santa María de Pantasma, Jinotega, ocurrió el miércoles en circunstancias todavía no esclarecidas por el Ejército de Nicaragua, pues los familiares de la víctima denunciaron que este supuestamente primero fue capturado y luego encontrado muerto con señales de tortura.
CULPAN A DANIEL ORTEGA
“Hay descontento y la culpa se la echan a Daniel Ortega, él es el causante de todo, del sufrimiento de esa familia, de las muertes y de todo lo que nos pueda pasar de aquí para allá”, señaló Pineda.
Mientras la llamada Coordinadora Guerrillera Nicaragüense (CGN) en un comunicado que aparece publicado en la página web de la Radio Pueblo Unido que transmite por internet, señala que las dos muertes del miércoles fueron el resultado de enfrentamientos entre los que califican como “un grupo de patriotas casi desarmados” y el Ejército.
“Con estos atropellos que nos hacen a nosotros, la economía se va a ir cayendo, se nos hubiera brindado un mejor respeto a los campesinos. Ya no vamos a poder trabajar. Estamos atemorizados. Algunos del Ejército me dicen palabras que nos hieren, me dicen que no los apoye y yo no los conozco ni los he visto” (a los grupos armados), dijo don Julio Meza Zeledón.
El director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, afirmó que el Ejército está obligado a investigar la muerte de Yairon Díaz Pastrana. El campesino era conocido por sus vecinos y habitantes de la comunidad Anisales como un joven trabajador y que subió desarmado al cerro donde supuestamente murió.
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Al mismo tiempo en el comunicado identifican a la otra persona fallecida como Santos Irías Calderón, quien era “comando guerrillero” de esa agrupación.
“Irías Calderón era un joven campesino de la zona, era miembro de la columna guerrillera liderada por el comandante ‘Flaco’, jefe del Estado Mayor de la CGN (Coordinadora Guerrillera Nicaragüense) en Jinotega”, dice el comunicado publicado por internet.
Sobre Díaz dicen en el comunicado: “Los soldados sin ninguna misericordia le disparan en una pierna cuando se dirigía a su maizal, lo encarcelaron, lo golpearon y le brotaron un ojo a culatazos, le rompieron la masa encefálica, lo que le causó la muerte de forma inmediata”.
GRAVE ACUSACIÓN
El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, recordó que tras ocurrido el tiroteo en Tamalaque, de ese mismo municipio, las autoridades del Ejército pidieron disculpas a la comunidad. “Y este no es cualquier exceso”, dijo Carrión.
“La población está reclamando por una grave acción que es la ejecución del campesino Díaz, y esa grave denuncia le corresponde al Estado esclarecerlo”, sostuvo Carrión. El defensor de derechos humanos refirió haber conocido que el caso ha provocado el repudio de la población y que el sepelio reunió al menos unas mil personas.
A criterio de Carrión, si las autoridades siguen con el silencio alrededor del abuso cometido por los militares, además de estar negando el tema de que si hay o no armados, lo que pueden provocar es estar sumándole al conflicto “y la cosa se puede agravar”.
LO QUE DICE EL EJÉRCITO
El jefe del Sexto Comando Militar Regional del Ejército, coronel José Dolores Hernández Palacios, indicó que las tropas militares perseguían a una agrupación que calificó como “delincuencial”, después que fue asesinado a balazos José Cruz López, de 54 años, secretario político del Frente Sandinista en las comunidades del norte de Wiwilí, Jinotega.
Según Hernández, el martes pasado en el sector de Anisales, diez kilómetros al oeste del poblado de Praderas, cabecera del municipio Santa María de Pantasma, las tropas castrenses tuvieron una escaramuza sin resultados con la agrupación y a las 7:00 a.m. del miércoles volvieron a enfrentarse y el resultado fue los dos fallecidos en el combate.
Esto demuestra que no reconocen la versión de los familiares de que Díaz no estaba armado y que la víctima había subido al cerro a dejar comida a sus peones.
Señaló Hernández que en el sitio el Ejército ocupó siete hamacas, 500 tiros para fusiles AK, alrededor de 25 municiones para Fal, una docena de cartuchos para escopetas, así como vestimentas y botas militares, entre otros pertrechos.
Los habitantes de la zona creen que el grupo de irregulares es el que lidera Gerardo de Jesús Gutiérrez Gutiérrez, alias “El Flaco”, quien asegura estar alzado en armas contra el gobierno del inconstitucional presidente Daniel Ortega.
Sin embargo, Hernández dijo que “al parecer son los mismos elementos delincuenciales, pero no hemos determinado a ese delincuente”.
(Colaboración de Luis Eduardo Martínez y Roberto Mora)
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A ,1 A