Elízabeth Romero, Roberto Mora y Félix Rivera
La oficina de seguridad de las Naciones Unidas en Nicaragua (ONU), advierte en una comunicación interna al personal de esa organización, que se abstengan de viajar a la zona de Pantasma, Jinotega, donde ayer se reportó un tiroteo.
La comunidad Anisales número 3, fue el escenario de un nuevo enfrentamiento entre soldados del Ejército y un grupo de armados, donde murió uno de los jóvenes del lugar, cuando aparentemente subió al cerro donde tenía una milpa. La versión de los lugareños indica que el joven habría sido supuestamente capturado por soldados del Ejército y después sus familiares lo encontraron muerto con señales de tortura.
La víctima fue identificada como Yairon Díaz Pastrana, de 29 años. Esta es la segunda persona encontrada fallecida en el cerro. El primero fue un hombre hasta ahora desconocido, cuyo cuerpo presentaba dos orificios de bala en la tetilla izquierda. El desconocido vestía ropa tipo militar.
COMUNICACIÓN INTERNA
El correo interno de la delegación de la ONU en Nicaragua, hecho llegar a LA PRENSA, alerta a sus empleados que en vista que ha recibido información sobre un tiroteo entre fuerzas combinadas del Ejército, la Policía Nacional y un grupo armado delincuencial en la comunidad del Corozal, municipio de Pantasma en Jinotega, la oficina de seguridad recomienda al personal “abstenerse de viajar a la localidad mencionada y sus alrededores o transitar por la zona afectada hasta nuevo aviso”.
En el texto interno se informa además a los empleados de la ONU en Nicaragua, que ha activado la aprobación de viajes y recomienda a quienes planifiquen viajes a la zona norte, el estricto cumplimiento de las medidas de seguridad. Entre las medidas establecidas a sus empleados están la remisión de la aprobación de viajes con siete días de anticipación, estricta observancia de los horarios de viaje a la región norte y llevar consigo un teléfono satelital activado.
GRUPO DE “EL FLACO”
Durante dos días los habitantes del municipio de Santamaría de Pantasma, a 222 kilómetros de la ciudad de Managua, escucharon las detonaciones de disparos producto de un enfrentamiento armado que habrían tenido los efectivos del Ejército y un grupo de irregulares al mando de Gerardo Gutiérrez, apodado “El Flaco”.
Familiares de Díaz denunciaron ante el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, los supuestos atropellos en que incurrieron tropas del Ejército, que habrían quitado la vida al muchacho de 29 años, cuando llevaba comida a sus trabajadores en la milpa del cerro que también tiene el nombre de Anisales.
Rigoberto Díaz relató que a su hermano (Yairon) lo mataron “cobardemente” porque era un joven que solo se dedicaba al trabajo y su arma era el machete.
CON SEÑALES DE TORTURA
Elías Díaz, padre de la víctima, dijo que los soldados se ensañaron en su hijo porque tenía señales de culatazos en su cara, tenía una cuchillada y moretones en su cuerpo, además del disparo en su pierna.
Por otra parte, hasta en horas de la tarde de ayer, un equipo de la Policía, resguardado por efectivos del Ejército, lograron bajar del cerro de gran altura, el cuerpo del hombre que no ha sido identificado, pues no era reconocido en la comunidad.
DENUNCIAN AL EJÉRCITO
En horas de la mañana del miércoles la población de esa comunidad vivió momentos de tensión cuando intentaron subir al cerro, relató Rigoberto Díaz, quien explicó que un efectivo del Ejército los llegó a amenazar diciéndole: “Si quieren seguir viviendo, mejor quédense donde están, después de que le quitó el seguro al AK”.
Mientras tanto, la Policía mantiene hermetismo alrededor de este caso. Y dos oficiales incluso impidieron que la médico forense Anyoleth Rizo emitiera alguna declaración.
Tras revisar los cuerpos, Rizo se limitó a decir que las víctimas fallecieron a consecuencia de armas de fuego.
Petray manifestó su preocupación por la zozobra que queda entre la población después de este tipo de enfrentamiento, pues la gente teme al Ejército.
Esto lo confirmó Odón Máximo Dormus, habitante de la comunidad, quien manifestó que no ha ido a su parcela, “porque ahora cualquier cosa le puede pasar a uno y lo pueden hacer pasar como delincuente”.
GRUPO ARMADO
Algunos habitantes de Pantasma aseguran que tenían conocimiento que unos diez hombres andaban armados por esas zonas, pero consideran que ahora una mayor cantidad se les ha sumado.
El alcalde liberal, Oscar Gadea, lamentó que con lo sucedido esta semana, suman dos los lugares de su municipio donde se registran enfrentamientos en los últimos meses. El primero fue en El Tamalaque.
La Policía le entregó a Gadea el cuerpo del desconocido que aparentemente murió durante el tiroteo. Los restos mortales fueron sepultados en un cementerio de la localidad.
El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, consideró que los dos choques entre militares y armados en el sector de Pantasma, y la ejecución del militante sandinista José Cruz López, de 54 años, conocido como Nahum, en el sector de Wiwilí, el 1 de octubre, ponen en duda esa cerrada posición del Gobierno de que se trata de delincuencia común.
“Una banda de delincuentes no mata a militantes de partido”, dijo Carrión. Además indicó el director jurídico del Cenidh, la militarización en esos lugares fortalece el criterio que no se trata de delito común y da fuerza a aseveraciones que indican que se trata de elementos armados con motivaciones políticas.
Mientras tanto, Julio C. Castillo, de 37 años, secretario político del Frente Sandinista, fue herido en la zona de San Pedro de Kininowás, 20 kilómetros al noreste del municipio de Wiwilí, localizada cerca del macizo de Kilambé, cuando dos hombre que le salieron al paso, lo atacaron a balazos, conoció LA PRENSA.
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