Anagilmara Vílchez Z.
Siete disparos con una pistola Ceska calibre 32 fueron suficientes para arrebatarle la vida a William Mariano Calderón.
Pedro Alfonso González (31), fue quien jaló el gatillo. Esto fue lo que afirmó la Policía Nacional este sábado durante una conferencia de prensa en la que presentó a González y a Sergio Ramón Meléndez Altamirano, a quien presuntamente, durante un allanamiento a su vivienda en el reparto Casa Real, le fue ocupada el arma homicida.
Calderón, de 52 años, la mañana del 28 de septiembre salió de su casa, sin sospechar que ese sería su último día. Le acompañaba su cónyuge, una joven de 25 años, quien según las investigaciones policiales, a las 12:50 p.m, recibió una llamada de un “cliente” que le solicitó “servicios sexuales”.
El vocero de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, evitó confirmar o negar que el asesinato haya sido por una “pasada de cuentas” y se limitó a asegurar que la institución policial está realizando las investigaciones pertinentes.
Calderón en el 2006 fue sospechoso por los delitos de asesinato y robo en contra de Jerónimo Polanco, quien era propietario del nigth club “Aquí Polanco”, aunque no fue presentada por el Ministerio Público una acusación formal en su contra.
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En su vehículo, Calderón trasladó a su pareja al Hotel Brand, donde estaba “el cliente” que la llamó. Él, por su parte, decidió esperar a la joven en “El Rincón de Camilo” un pequeño bar, ubicado a la par del hotel en el que su cónyuge permaneció hasta la 1:50 p.m.
Después del encuentro con “el cliente”, según expuso el vocero policial, comisionado Mayor, Fernando Borge, la muchacha se fue caminando hacia “El Rincón de Camilo” a buscar a Calderón.
A las 6:00 p.m., mientras Calderón se tomaba unas cervezas sobre una mesa rústica de madera, dos hombres ingresaron al bar. Por unos instantes examinaron el lugar y cuando el mesero se acercó a ofrecerles el menú, salieron del rancho y abordaron una motocicleta negra.
Treinta minutos después, ambos regresaron, aunque solo uno de los dos hombres a quien la Policía Nacional identificó como Pedro Alfonso González, entró a “El Rincón de Camilo”, se acercó a cincuenta centímetros de Calderón y le disparó siete veces a quemarropa.
Fue hasta una semana después del crimen que la Policía, en conferencia de prensa explicó los hechos.
El Arma
Sergio Ramón Meléndez, de 53 años, tiene un historial de delitos a la par de su nombre. El vocero policial aseguró que en la casa de Meléndez se encontró la pistola Ceska, calibre 32, serie n6450 con la que presuntamente Calderón fue asesinado.
A Meléndez, al momento de su captura, también se le ocupó una pistola Glock, serie hap863 que la Policía supone podría estar vinculada con otro homicidio.
A este hombre de short camuflado y camiseta blanca, además se le acusa de haber ocultado en su casa al presunto asesino, quien fue identificado por los testigos del crimen.
“Pedro Alfonso González, fue reconocido por cuatro personas: por el cajero, por el mesero, por el vigilante del bar, y por la acompañante de la víctima, como el individuo que disparó en contra de William Calderón” afirmó Borge.
González fue detenido en el Barrio Bertha Díaz, mientras se escondía en la vivienda de sus padres adoptivos. Cuando lo capturaron, le ocuparon una pistola Glock 9 milímetros.
LA MOTO
El comisionado mayor Borge aseguró que los dos detenidos serán puestos a la orden del Ministerio Público. Mientras tanto, el conductor de la motocicleta negra en la que González huyó el 28 de septiembre, aún permanece prófugo de la justicia. La moto en la que se trasladaron los supuestos “sicarios” todavía no ha sido encontrada por la Policía Nacional.
El vocero de la Policía Nacional, evitó pronunciarse acerca de las investigaciones en las que Calderón fue sospechoso de tener algún vínculo con la muerte de Jerónimo Polanco y el robo de armas de la institución del orden público, en el Taller Maynard.
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