Lucydalia Baca Castellón
Tras años de espera por una reforma que saque a flota sus finanzas para evitar la quiebra del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), todo indica que los tres meses que restan del 2013 serán suficientes para negociar, discutir y aprobar la reforma al marco jurídico que rige a la seguridad social y que en enero del 2014 entre en vigencia.
Según el asesor de asuntos económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, el pago de la pensión reducida aprobada por el Gobierno en julio pasado redujo dos años la proyección de quiebra del INSS, que estaba prevista para el 2016.
Durante su presentación a socios y amigos de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), Arce advirtió que si la nueva ley no entra en vigencia en enero del 2014 y se continúan pagando las pensiones, al concluir el año se habrá agotado el flujo de caja.
Según Arce, el Gobierno ha sido “claro y transparente” al advertir que “el flujo de caja se nos acaba en el 2016. Y en el 2020 nos comimos hasta el último edificio y el último carro del INSS pagando las pensiones”.
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Sin embargo, “como todos estábamos muy solidarios con los viejitos” y “todo el mundo los respaldaba”, porque además “era una cosa humana”, no fue posible encontrar a ningún sector reflexivo y se tuvo que aprobar el pago de la pensión reducida.
“Y no estamos diciendo ninguna mentira ni yo estoy desmintiendo a Daniel (Ortega), ni él es un irresponsable que sabiendo eso mandó a pagar a los viejitos. Pero si no le pagaba a los viejitos le vuelan pija”, enfatizó Arce y añadió que “es problema administrar estabilidad”.
TODAVÍA ESTAMOS TARDE
Por su parte, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, expresó que el sector privado espera conocer la propuesta gubernamental la próxima semana.
“Hemos hecho (ayer) una petición al Gobierno para tener una reunión el próximo miércoles a las 10:00 a.m. en la Cámara de Comercio. Todas las juntas directivas de nuestras 21 organizaciones estarán presentes para la presentación que hará el Gobierno para su propuesta”, anunció Aguerri.
En tanto, el exministro de Hacienda y expresidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana, coincidió con Arce en la necesidad de resolver con urgencia la situación del INSS. “Lo dijimos tiempo atrás. Durante la administración Bolaños se decía que más o menos tenía unos diez años para resolver antes de enfrentar problemas de caja, que es lo que ya es inminente ahora. De hecho creo que todavía estamos tarde”, afirmó Arana.
El presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), Luis Barbosa, se mostró complacido de que desde ya haya acuerdos en torno a no incrementar la edad ni la cantidad de semanas para acceder a la pensión. Y confió en que se aceptará la propuesta del sector sindical a través del incremento en los próximos nueve años del 3.8 por ciento a la cuota patronal del INSS que actualmente es del 16 por ciento, y de 1.77 por ciento a la cotización del trabajador que en la actualidad es de 6.25 por ciento.
Según el sindicalista, no aceptarán un incremento mayor para los trabajadores. Y presionarán para que se revisen las cuotas per cápita que se pagan a las clínicas previsionales y para que se reduzcan los “excesivos gastos administrativos del INSS sin que haya despido de trabajadores”.
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