Médico internista
Si un hombre maduro llega a una emergencia hospitalaria aquejando dolor en el pecho, los médicos piensan de inmediato en un infarto agudo del miocardio (IAM) o ataque cardíaco.
En cambio, si se trata de una mujer de la misma edad es más probable que sospechen una “crisis nerviosa”.
Estas creencias vienen cambiando, por ejemplo las enfermedades cardíacas son la primera causa de muerte en Estados Unidos. Además, son frecuente causa de discapacidad.
En el pasado las mujeres recibían tratamientos menos intensivos y pocos estudios diagnósticos para las enfermedades cardíacas.
Resultado: diagnósticos tardíos, cuando la enfermedad está avanzada.
En la mayoría de las mujeres los ovarios cesan en sus funciones de producir estrógeno a los 51.3 años y en fumadoras cinco años antes.
Es el momento de la menopausia que detectamos cuando las menstruaciones desaparecen durante 6 a 12 meses continuos.
La importancia clínica de la menopausia es que va a durar una tercera parte de la vida de las mujeres y favorece disminución en su calidad de vida por los bochornos, atrofia urogenital, pérdida de calcio de los huesos (osteoporosis), aumento de las grasas de la sangre y el incremento de la cardiopatía isquémica o coronaria.
No debe nunca olvidarse que la causa principal de muerte de las mujeres menopáusicas son las enfermedades cardiovasculares.
En algunos países ahora se afirma que son las damas las más afectadas por estos padecimientos y en el caso de Estados Unidos aportan más del cuarenta por ciento de estos fallecimientos.
Los síntomas del ataque cardíaco femenino son diferentes a los del hombre y muchas mujeres pueden estar sufriendo un IAM y no lo saben y lo que es más dramático suelen ser más graves y se asocian a complicaciones fatales.
Toda mujer menopáusica debe realizarse una valoración cardiológica con su médico internista.
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