Erick Ramírez

El carnaval de MPeso es una bomba de tiempo

Alguien se está dando la chineada del siglo con esto de las tarjetas MPeso para abordar las rutas de buses urbanos en Managua. Lo peor es que quieren que el usuario acoja a la fuerza un sistema de pago (la tarjeta) que no le trae el más mínimo provecho.

Este es uno de esos típicos proyectos concebidos por gente que jamás ha utilizado un bus y por lo tanto jamás pensaron en beneficiar a la población que tiene la desdicha de utilizar el atrasado y torturante medio colectivo de transporte que opera en la capital. La gente rechaza la tarjeta por la sencilla razón que no encuentra ninguna ventaja en utilizarla.

El trato de animales que recibimos los usuarios de buses de parte de los salvajes choferes que no ocultan una mueca de desagrado cuando un adulto mayor aborda un bus reflejan apenas el trato inhumano que el pasajero recibe en el transporte urbano colectivo.

La persona vale un comino a los de MPeso, porque su interés es embolsarse la mayor cantidad de dinero en una escandalosa operación de captación de dinero del usuario sin que se sepa que hayan cumplido con los requisitos que para ello exige la Superintendencia de Bancos. No hay transparencia ni probidad y la casi inexistente Contraloría aparece en esto pintada en la pared. ¿Y la Fiscalía qué debería investigar de oficio? bien, gracias.

¿Quién autorizó a estos fusileros a que captaran dinero del público y que recogieran unos noventa mil dólares diarios, unos 33 millones de dólares al año sin rendir cuentas a nadie? Ya se sabe que esta operación es más turbia que las aguas que desembocan en el lago y que no obedeció al ejercicio de una limpia licitación sino que fue adjudicada al demetrio, pero de ahí a andar sin antifaz manejando el dinero de la gente sin ninguna garantía de depósitos en el Banco Central, tiene olor a pólvora de asalto.

Se han quedado calladitos con la disposición legal de no cobrar el pasaje a los adultos mayores, porque ello significaría que no se podrían embolsar a diario unos diez mil dólares que es el estimado de 100,000 adultos mayores usando cada día un bus, es decir un 11 por ciento del total de la recaudación diaria que recogería MPeso por todos los usuarios. Pero no van a poner en práctica esta conquista legal de los adultos mayores hasta que estos hartos del maltrato de los buseros y de pagar ilegalmente su pasaje empiecen a hacerse valer con medidas de presión.

Estamos ante un cobro ilegal que hace MPeso a los usuarios que viola flagrantemente la Ley 720 del Adulto Mayor, con el agravante de ofertar un servicio pésimo el que dicho sea de paso no tiene atisbo de mejorar. Ni siquiera se molestaron por hacer una mínima investigación para conocer la opinión de los pasajeros, futuros clientes de su tristemente célebre tarjeta. A la mano pachona que está detrás de esta operación hecha por mis pistolas, las del poder, le valen los usuarios y menos los adultos mayores, a quienes trató a clava limpia en las protestas para lograr la pensión reducida. Escarmentarán hasta que vean de nuevo en pie de guerra a los veteranos imponiendo su derecho a viajar gratis en los buses. El autor es dirigente histórico socialcristiano.

COMENTARIOS

  1. jessica
    Hace 13 años

    A Mpeso los disque propietarios de concesiones le denem de dar 0.17Ç `por cada usuario que aborde las unidades de buses

  2. Carlos Medrano
    Hace 13 años

    Excelente artículo. Objetivo, retrata la realidad de las intenciones de quienes idearon e insisten en aplicar esta pésima propuesta. Refleja también el sentir de los ciudadanos. Qué esperamos para hacer sentir nuestro rechazo????

  3. Hace 13 años

    Tipico de las operaciones que se llevan a cabo bajo la Mirada y quizas las directivas que viene desde la silla edilicia. tAL VEZ, AHORA los de la cooperative de buses, no van a tener que abonar pagos ala gobierno a cuenta de los buses que obtuvieron a traves de las dependencias gubernanmentales, ËL GRAN EMPRESARIO Y BISNERO QUE HAY EN EL PAIS

  4. Bud Spencer
    Hace 13 años

    La principal ventaja es lo práctico del sistema, primero se obtiene la tarjeta, luego se hace la recarga, se aborda el bus, se pasa la tarjeta por el lector y listo, en lo particular no le veo ningún inconveniente. Las insuficiencias se reflejan de mejor manera en un sistema ordenado, mientras no haya orden el carnaval seguirá indefinidamente.

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