Guillermo Cárdenas Montalván

Crear y fortalecer los medios de vida

En una ponencia notable de economía, al dialogar sobre los elementos esenciales para el desarrollo de un país, llegaríamos a la conclusión de consenso que sería potencializar los factores de producción; tierra, trabajo y capital, los cuales siguen siendo a estas alturas de los tiempos los mismos que los economistas clásicos hablaron en la Inglaterra del siglo XVIII, con algunas variantes significativas como la tecnología y la competitividad como componente motivador del eficiente uso de estos factores.

Estos factores de producción claves para producir bienes y servicios, generadores de riqueza y desarrollo en las naciones, tienen una importancia suprema cuando hablamos de macroeconomía, para los cuales los gobiernos desarrollan estrategias encaminadas a facilitar el trabajo sinérgico de esos factores que proporcionan estabilidad, empleo, flujo de servicios públicos y privados, y por sobre todo crecimiento. Este sistema en algunos países desarrollados ha sido la clave para posicionarse en umbrales positivos pero para países como Nicaragua aún sigue siendo un reto considerable.

En nuestro país estos factores caminan lentos por lo que se hace necesario apuntalar los esfuerzos y diseñar estrategias encaminadas a la creación y fortalecimiento de los medios de vida, los programas y proyectos deben tener bien claro este componente dado que son los medios de vida sostenibles los únicos capaces de mantener el equilibrio y reducir la pobreza.

Medios de vida sostenibles son aquellos medios por los cuales una persona puede garantizar el sustento básico de ella misma y de su familia, además de ser capaces de enfrentar eventos adversos y sobreponerse, independiente de los daños causados por el evento, ya sea social, político, económico o de la naturaleza. La mayoría de los expertos coinciden en el pentágono de los medios de vida, modelo utilizado por la FAO, definiéndolos como capitales (del latín caput capitis, que significa cabeza, elemento principal) por el rango de importancia y el alcance de sus resultados. Estos cinco capitales se componen en primer lugar por el capital humano que corresponde al conocimiento, capacidades y habilidades. El capital físico que concierne a los equipos y herramientas. El capital natural que contempla el acceso a los recursos naturales y del ambiente. El capital financiero que comprende los elementos financieros, capacidad de producir, de ahorro, y crédito. Y por último el capital social que corresponde a la capacidad de crear y fortalecer redes de ayuda, apoyo o influencia.

Los medios de vida como tal pueden variar de acuerdo al entorno en el que convivimos, pero su esencia natural no varía, es la misma para el profesional, el obrero calificado y para el campesino labrador de la tierra. Lo importante es que cada quien identifique sus medios de vida, los clasifique y ejecute planes de creación y fortalecimientos de estos medios, que son los que en la aparición de circunstancias adversas nos ayudarán a mantenernos y salir del problema.

En nuestro país hay algunos organismos de cooperación como Cruz Roja Nicaragüense que en sus proyectos están trabajando los medios de vida con su población de influencia, de forma directa en los proyectos de desarrollo económico y soberanía y seguridad alimentaria, y en los proyectos de adaptación al cambio climático y prevención ante desastres como componente vital en la resilencia comunitaria. El autor es Economista y Abogado.

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