Tania Sirias
“El Frente está poniendo la última de las piezas de la destrucción de un gobierno democrático”, afirmó el diputado Eliseo Núñez, miembro de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN). Comentó que ya la institucionalidad de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), con el fallo espurio que dio la reelección al presidente inconstitucional Daniel Ortega, acabó con su credibilidad y a su vez con el poder Ejecutivo.
Agregó que Ortega también destruyó al Consejo Supremo Electoral (CSE), al desprestigiarlo con las elecciones fraudulentas. “El último poder del Estado que faltaba era el legislativo —el cual tiene gente electa con un periodo determinado— pero ya fue pervertido al despojar de sus curules a los diputados Xochilt Gutiérrez, de la bancada del Frente Sandinista, y al ingeniero Agustín Jarquín Anaya, quiera era diputado oficialista y se trasladó a la oposición”, consideró.
A opinión de Núñez, estos tres poderes del Estado se convierten en asistentes del poder absoluto y unipersonal de Ortega. “Este es un desmontaje total de la democracia”, afirmó el diputado opositor.
PARTIDOS DUEÑOS DE LOS CURULES
Núñez señaló que la defenestración de Jarquín Anaya fue para tratar de justificar la de Gutiérrez, y de paso sentar una nueva doctrina donde los partidos son dueños de los curules. “Hasta el momento, solo el Frente Sandinista ha podido operar eso, al dejarlo sentado en dos resoluciones del poder electoral.
Relató que esta ilegalidad inició con la inhibición de candidatos que presentó la Alianza del Partido Liberal Independiente en las últimas elecciones municipales, ya que algunos fueron inhibidos de sus candidaturas, porque pertenecían al Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
“En este caso, el concepto es más amplio, ya que el partido no solo es dueño del curul, sino que también es dueño de sus afiliados. Esto para mí es una distorsión absoluta de lo que es el concepto de democracia”, expresó.
“No me extraña que el Frente Sandinista ataque a la democracia, ya que este partido no tiene los mismos conceptos sobre gobierno y mucho menos que piensen de manera demócrata”, puntualizó el diputado de la BDN.
CONTROL ABSOLUTO
Por su parte, el abogado constitucionalista Gabriel Álvarez sostuvo que el presidente inconstitucional ha violentado más las leyes en su segundo periodo, tomando en cuenta que ahora tiene 63 diputados, obteniendo el control absoluto en el poder legislativo.
“Basta con que tengan 61 diputados para ejercer cualquier competencia en la Asamblea Nacional. Afirmó que lo que se había mantenido era una apariencia de cierta negociación y consenso con la bancada opositora”.
“Este consenso es muy reducido en la Asamblea Nacional, pues al Gobierno le interesa más tener negociación con los empresarios”, opinó Álvarez.
Acto seguido, señaló que el hecho de que haya más de 20 diputados de oposición en el Parlamento, se puede tomar como un engaño o confusión, dando entender que habían una oposición y que había autonomía.
“Esta relativa autonomía de la oposición no se traduce en un verdadero y efectivo sistema de frenos y contrapesos, en donde la oposición pudiese incidir en las decisiones de la mayoría parlamentaria”, añadió Álvarez.
El jurista constitucionalista aclaró que no es que la bancada opositora no haya hecho un buen rol, sino que tampoco cuenta con los votos necesarios y se enfrentan a la ruptura de las reglas constitucionales.
“Un ejemplo claro es el abuso de los trámites de emergencia, el hecho que cuando no hay trámite de urgencia, las consultas a las leyes son de medias apariencia, pues no se toma en cuenta a todos los sectores de la sociedad”, señaló el jurista.
Agregó que lo que hace el Frente Sandinista es una autoconsulta, pues llaman a sus ministros y diferentes titulares de las instituciones del Estado, quienes son los reproductores del la voluntad del Gobierno sandinista.


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