La petición de Francisco

Se ha convertido en una tradición que cada año, al finalizar el mes musulmán del Ramadán, la Iglesia católica envíe por medio del Consejo Pontificio Interreligioso del Vaticano un mensaje de amistad y respeto a todos los creyentes en la religión del islam.

El Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán, durante el cual los islamitas ayunan en conmemoración de varios acontecimientos sagrados que ocurrieron en ese lapso, sobre todo la revelación divina del Corán al profeta Mahoma, por medio del arcángel Gabriel. Todos los musulmanes que están habilitados, deben ayunar desde que sale el sol hasta que cae la noche, durante todos los días del mes del Ramadán.

En esta ocasión, lo singular del saludo de la Iglesia católica a los musulmanes, con motivo del fin del Ramadán, ha sido que el papa Francisco decidió enviarlo personalmente, de su puño y letra. “Este año —dice Francisco en su mensaje a los musulmanes—, el primero de mi pontificado, decidí firmar yo mismo este tradicional mensaje y enviároslo, queridos amigos, como expresión de aprecio y amistad para todos los musulmanes”. O sea que el papa quería en esta oportunidad transmitir a los musulmanes, de manera personal, su deseo de que haya respeto mutuo entre ambas religiones, la musulmana y la católica, que se ponga fin “a las críticas injustificadas y las difamaciones recíprocas”.

Pero no solo para los creyentes, musulmanes y católicos, este mensaje de Francisco tiene una gran significación. El sentido fundamental del mensaje papal va para todos los seres humanos, por encima de nacionalidades, credos religiosos, ideas filosóficas, filiaciones políticas, pertenencias sociales y prácticas profesionales. “Estamos llamados a respetar sobre todo la vida de toda persona, su integridad física, su dignidad con los derechos, su reputación, su patrimonio, su identidad étnica y cultural, sus ideas y sus decisiones políticas”, dice el papa en su mensaje a los musulmanes. E indica que para lograr ese propósito, “la familia, la escuela, la enseñanza, todas las formas de comunicación mediática juegan un papel importante”.

Reflexiona el papa Francisco que “tenemos que pensar, hablar y escribir de manera respetuosa sobre el otro, no solo delante de él, sino siempre y en todas partes, evitando la crítica injustificada y la difamación”. Precisa con sentido pedagógico que “respeto significa una actitud de amabilidad hacia las personas para las que nutrimos consideración y estima. Mutuo significa que no se trata de un proceso unidireccional, sino de algo que es compartido por ambas partes”. Y recomienda Francisco que “hay que pensar, hablar y escribir de manera respetuosa sobre el otro, no solo delante de él, sino siempre y en todas partes”.

Esta muy claro, pues, que la validez de este mensaje no es solo para los creyentes, sino también para los políticos que recurren al insulto, en vez de rebatir las ideas ajenas y presentar las propias con razones y palabras respetuosas. Y es válido para quienes escriben y hablan en los medios de comunicación social, aquellos que muchas veces incurren en el mismo error de insultar al adversario, que además es contraproducente, porque desvirtúa y deslegitima los argumentos propios en vez de fortalecerlos, y ahonda el abismo entre adversarios que quizás necesitan acercarse por medio del diálogo y la comprensión recíproca.

Tenemos, pues, que agradecer al papa Francisco sus consejos legítimos y certeros, sabios y bondadosos. Pero sobre todo es necesario aplicarlos, aunque esto sea muy difícil por el arraigo y la persistencia de múltiples razones políticas, ideológicas, históricas y culturales.

COMENTARIOS

  1. juan
    Hace 13 años

    Estas religiones , Catolica y musulmana tienen el mismo origen en la tradicion hebrea,esta enfermedad del fanatismo tiene que desaparecer poco a poco, excelente lo del papa francisco.

  2. salomon
    Hace 13 años

    Un poco ingenuo o tonto, el Papa Francisco, si cree que los musulmanes van a tolerar a los infieles —o sea a los que no son musulmanes….??

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