Moisés Martínez y Lucía Navas
El panameño Vicente Saldaña, presidente de la sociedad Alvimer Internacional y Compañía Limitada, adjudicada de “dedo” de un millonario contrato por la Dirección General de Aduanas (DGA), es el presidente o directivo de más de 200 sociedades inscritas en el Registro Público y Mercantil de Panamá.
LA PRENSA consultó cincuenta de estas sociedades en el Registro Público y Mercantil de Panamá y estas se encuentran vigentes, según los datos registrales a los que se tuvo acceso. Pero, al igual que Alvimer Internacional y Compañía Limitada, y la compañía matriz de esta, Alvimer Internacional SA, estas no registran operaciones o actividades, de acuerdo con un rastreo en Internet.
Sin embargo, Alvimer exhibe como principal certificado de garantía una carta de una reconocida empresa proveedora de equipos electrónicos para detección de materiales peligrosos denominada Smiths Detection, con sede en Maryland, Estados Unidos. Incluso, en el contrato firmado con la Dirección General de Aduanas, la carta de Smiths Detection certificando la garantía y legitimidad de Alvimer antecede al contrato mismo.
LA PRENSA desde hace dos semanas buscó una postura de Smiths Detection por todas las plataformas que aparecen en el documento que antecede al contrato. Se llamó a sus oficinas en Maryland, y escribió a los correos electrónicos de sus portavoces citados en su sitio web. Sin embargo, a la fecha, no hubo respuesta.
Alvimer Internacional y Compañía Limitada es una sociedad creada en Nicaragua apenas el 6 de mayo pasado, y el 31 de ese mismo mes era adjudicada por el titular de la DGA, Eddy Medrano, del contrato de concesión para brindar el servicio de escaneo de las mercancías que ingresen al país por cualquiera de los puntos fronterizos habilitados. Es filial de la empresa Alvimer Internacional SA una sociedad creada en Panamá el 20 de febrero del 2006.
Saldaña es el presidente y tesorero de Alvimer Internacional y Compañía Limitada y el secretario es su socio, Celestino Arauz. Este comparte silla como directivo con Saldaña en las decenas de sociedades presididas por este ciudadano panameño.
Sin embargo, más que su presencia en sus datos registrales, tanto Saldaña como Arauz, ya no figuran en las negociaciones hechas con la DGA para la adjudicación del contrato, proceso que fue directo, sin darse un proceso de licitación.
En el contrato firmado el 31 de mayo pasado, los abogados de Consortium Taboada y Asociados que redactaron el acuerdo, Meyling Zulema Sampson y Carlos Noel Castrillo Martínez, entregan la representación legal y control de Alvimer Internacional y Compañía Limitada al hondureño Patricio Alejandro Hernández Araya y un nicaragüense nacionalizado estadounidense de nombre José Javier Armijo. Este último es el que firma el contrato con el titular de la Dirección General de Aduanas, Eddy Medrano.
Del que se pudo encontrar registro en internet es de Patricio Alejandro Hernández Araya, como presidente de una sociedad creada en Panamá el 5 de junio del 2006, a unos meses de que fue creada Alvimer, denominada Servitek Internacional.
TABOADA Y ASOCIADOS DEFIENDE
José Evenor Taboada, presidente de la junta del bufete Consortium Taboada y Asociados, sostiene que se cumplieron todos los procedimientos para la creación y constitución de la empresa Alvimer Internacional y Compañía Limitada. Su afirmación dice que la respaldan “los papeles legales que lo demuestran”, (aunque no los presenta) de la validez y existencia de los socios de la compañía.
El hecho que Alvimer Internacional y Compañía Limitada sea parte del gran listado de empresas creadas por el grupo de abogados Vicente Saldaña y Celestino Arauz, para Taboada no es nada raro.
“Lo que pasa en que la práctica notarial para facilitar la formación de empresas a menudo los bufetes prestan a su personal para que aparezcan firmando los documentos de constitución, pero inmediatamente que está creada la sociedad, si fuese Sociedad Anónima, endosa las acciones y se sale. Por eso va a encontrar que en el caso de las empresas panameñas los directores se quedan foreve r, pero la responsabilidad que tienen los bufetes es tremenda en conocer a su cliente y en ese sentido ellos son muy cuidadosos”.
Se mantiene tranquilo en que su bufete se cuidó de cumplir el sigilo sobre la veracidad de los clientes con quienes trabajan. “Acabamos de hacer una sociedad y se tuvo que mandar una serie de certificaciones de probidad, porque las firmas panameñas se están cuidando mucho, al igual que los bancos que si usted va abrir una cuenta corriente le dicen que le traiga constantes de dos a tres gentes que los conozcan y de dónde procede su dinero, así están haciendo los bufetes”.
LA PRENSA buscó una postura de la Contraloría General de la República sobre el contrato de Alvimer con la DGA y la instancia fiscalizadora se excusó de brindar alguna declaración sobre el tema debido a que el titular del ente fiscalizador, Guillermo Argüello Poessy, se encuentra afectado de salud.
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