Sobre la supuesta alegría y el derroche de luces

Michele Najlis

Ramón Potosme, periodista de LA PRENSA, logró realizar conmigo una entrevista sobre el tema del derroche de luces que la esposa del presidente de facto anuncia poner en la plaza y en todo Managua para el este 19 de Julio. Y digo que “logró” realizar la entrevista porque mientras Ramón y yo intentábamos comunicarnos, éramos interrumpidos por las casi permanentes interferencias en la línea telefónica, la cual finalmente fue cortada por una mano “que no conocemos y apenas sospechamos”. Supongo que frente a la denuncia de estos hechos el “Gran Hermano” podrá “argumentar” que línea del Diario LA PRENSA estaba mala… pero no dirá qué tan “mala” estaba.

Justo en el momento en que “se cortó” la llamada, yo estaba explicando las coincidencias que observo entre el uso de los símbolos que hace Rosario Murillo y el que hizo Hitler en su momento. Además, Hitler también organizaba eventos para regocijar al pueblo y hacerle creer que todo estaba bien en Alemania, que vivían bien, vivían bonito, vivían sano. La coincidencia es preocupante, sobre todo, si recordamos cómo muchachos con camiseta blanca, esta vez con dibujos muy bonitos —que Rosario Murillo ha convertido en el uniforme de la mal llamada “Juventud Sandinista”—, fueron a golpear y saquear a jóvenes que acompañaban la protesta de los adultos mayores. Por muy blanquita que sea la camiseta y muy bonitos los dibujos, los hechos cometidos fueron actos delictivos que nos hacen pensar no solo en las turbas de la Nicolasa Sevilla (que no llevaban uniformes), sino también, y sobre todo, en la juventud hitleriana.

Conviene recordar que los símbolos y rituales (tal como los que realiza la señora Murillo) tienen varios efectos:

Estimular a los convencidos (que los hay), crear en ellos y ellas el sentido de unidad y pertenencia al grupo de poder, y disponerlos emocionalmente a cumplir con “alegría” las “órdenes superiores”, así sean las de agredir a jóvenes y ancianos, luego de haber perdido la capacidad personal de discernimiento ético de sus propias acciones. De este modo dejan de ser personas y se convierten en masas fáciles de incitar a la obediencia y la violencia.

Rechazo en los no convencidos, que reflexionan sobre el gasto público que representa montar esa farsa.

Mayor humillación en los empleados públicos que van por miedo a perder su empleo, lo mismo que en la gente de los barrios que va por miedo a ser fichados, y en los jóvenes que no consiguen becas a menos de que sean de la “Juventud Sandinista” o tengan aval de alguien “de los de arriba”.

Por más luces y árboles que pongan, nuestro pueblo (que puede alegrarse momentáneamente con las luces) no olvida la corrupción existente, el desempleo, la pobreza, la separación de las familias por la ausencia de uno de sus miembros que ha tenido que emigrar en busca de la sobrevivencia.

La alegría y la luz no se producen artificialmente mediante la manipulación de símbolos con objetivos políticos. La verdadera alegría y la verdadera luz brotan de dentro cuando hay mística revolucionaria, no cuando hay manipulación. Cuando hay mística puede no haber luces afuera, pero hay luz y alegría en las personas, en los corazones, como el 19 de julio de 1979. Eso es producto de un ideal por el que se ha luchado, no por luces que ponen para ocultar que no hay luz en los corazones.

La pareja reinante no se da cuenta de que muchas de las personas van a la plaza para conmemorar ese 19 de julio del 79, pero critican el hecho de que hayan partidizado esta fiesta, como si la victoria contra la dictadura de Somoza fuera propiedad privada de los gobernantes actuales.

El amanecer, el verdadero, es el que nace y crece en las manos del pueblo, sin amenazas ni manipulaciones, cuando el pueblo es verdaderamente pueblo, conjunto de personas pensantes y responsables de sus actos y no masa construida a base de miedo. Un pueblo sentipensante, cuya valentía no le reste lucidez.

Finalmente, debo decir que no por mucho poner luces amanece más temprano. La autora es teóloga y poeta.

COMENTARIOS

  1. Hojarasquin
    Hace 13 años

    olvido La Prensa poner el nombre de la «autora»

  2. juan lopez solano
    Hace 13 años

    la DGSE esta vivita y coleando, la interferencia d los telefonos es obra d las tecnicas operativas, violacion d correspondencia hoy dia tambien hackeo de computadoras a traves del llamado F6B, los telefonos F6A, los «robos» d computadoras y documentos, entradas secretas a las casas d los no borregos le toca al F6D q tambien maneja camaras y microfonos con los q se ha domado a mas d algun curita y militar en retiro x sus debilidades q son grabadas o filmadas, el F6C provee el chequeo visual o KJ

  3. nicasio
    Hace 13 años

    Ya es hora de pensar como quitarnos la garrapata.

  4. JDCL
    Hace 13 años

    Daniel podra tener muchos millones de dudoso origen, pero eso no le
    da ninguna inteligencia, la materia gris ni se compra ni se vende, se
    nace.Asi hasta el mas pobre puede llegar a ser un genio de las cien
    cias o las artes, y el rico, por mucho dinero que tenga, siempre sera
    el rey de las burradas, o el principe de la ignorancia. Por muchos mi
    llones que derroche en propaganda inutil, siempre sera un burro de
    cuatro patas, aunciando con un sonoro rebuzno su llegada a todo el
    rebaño burro

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