Microsoft tal vez se vea bajo el escrutinio de los gamers una vez más con su política del nuevo Kinect de XBox One, el cual no dispone de un adaptador que le permita conectarse a un ordenador, pero a cambio la nueva generación de Kinect para Windows dispondrá de conexión estándar USB 3.0.
Además, ambos Kinect, no obstante, no serán iguales, ya que aunque compartirán un conjunto de tecnologías, estas no tienen por qué ser idénticas, diferenciando también sus prestaciones.
Lo anterior elimina de raíz la posibilidad de que surja una escena de desarrolladores para Kinect que, como sucedió en Xbox 360, aprovechen el dispositivo incluido con la propia consola para llevar a cabo desarrollos de aplicaciones en Windows.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 B