Los líderes de las dos principales organizaciones gremiales de la empresa privada de Nicaragua, Cosep y Amcham, han alertado que si el gobierno de Daniel Ortega otorga refugio o asilo al prófugo de la justicia estadounidense Edward Snowden, las consecuencias podrían ser catastróficas para la economía nacional y por ende para todos los nicaragüenses.
En su artículo de opinión publicado ayer en LA PRENSA, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, no menciona expresamente pero alude la advertencia de algunos congresistas y senadores estadounidenses muy influyentes, de que conceder asilo o refugio a Snowden sería un acto hostil contra Estados Unidos que tendría “serias implicaciones políticas y económicas”. Aguerri precisa que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones nicaragüenses y de productos de zona franca, que las inversiones estadounidenses en Nicaragua representan el 15 por ciento de todas las inversiones extranjeras directas en el país, que el grueso de las remesas familiares provienen de EE. UU. y que la cooperación bilateral norteamericana sigue siendo muy importante a pesar de que se ha reducido en los últimos años. De manera que, según el presidente del Cosep, si el Gobierno de Ortega da refugio o asilo a Snowden “pondría en riesgo lo que hemos venido construyendo en estos 23 años” y que “el costo o no de esta decisión lo podríamos pagar millones de nicaragüenses”.
Por su parte, el empresario Diego Vargas, presidente de la Cámara Nicaragüense Americana de Comercio (Amcham), en declaraciones a este mismo Diario coincidió con el líder del Cosep y especificó que el asilo o refugio a Snowden pondría en riesgo importantes concesiones económicas y comerciales de Estados Unidos a Nicaragua. Vargas mencionó como ejemplo “el TPL ( acuerdo preferencial para que Nicaragua pueda vender productos textiles fabricados con materia prima de países fuera del DR-Cafta), que permitirá preservar gran parte de los más de cien mil empleos que generan las empresas de zona franca, principalmente las del sector textil”. De manera que el líder de Amcham le toma la palabra a Daniel Ortega y le hace ver que las circunstancias no permiten que Nicaragua otorgue asilo o refugio a Snowden.
Los representantes de la empresa privada —que es la que ha sacado al país de la desastrosa situación económica en la cual lo dejó la revolución sandinista con orientación socialista de los años ochenta— hacen muy bien en advertirle a Daniel Ortega que tome en cuenta la economía antes de retar a Estados Unidos con acciones políticas aventureras. A lo cual nosotros agregamos que las consecuencias catastróficas que temen los empresarios, arrastrarían también al régimen orteguista y al emporio económico que la familia gobernante ha creado para su beneficio, al amparo del poder.
Es importante la advertencia, porque los socialistas autoritarios y los populistas de izquierda suelen menospreciar los factores económicos, cuando toman sus decisiones políticas motivadas por la ideología. Y así destruyen las economías de los países donde, por desgracia, suben el poder, como ocurrió en Cuba, Venezuela y la Nicaragua sandinista de los años ochenta.
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